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Jueves, 1 de octubre de 2026

Nueve de abril a tres voces

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Nueve de abril a tres voces
Nueve de abril a tres voces
Foto: El Heraldo

Nueve de abril a tres voces

Javier Enrique Dorado Medina

En la interesante historia colombiana, existen fechas icónicas o virales como se dice hoy en día, imposibles de olvidar, las cuales han quedado grabadas en la mentalidad de la mayoría de colombianos (as), que salen a flote con solo nombrarlas. A guisa de ejemplos, citemos solamente 3 de ellas: 20 de julio: Independencia de Colombia, 12 de octubre: Descubrimiento de América, 11 de noviembre: trascendental, que a veces pasa desapercibida, pero al recordarla como “el día del bogotazo”, o mejor, como el día aquel, el viernes 9 de abril de 1948, hace ya 75 años, cuando el líder liberal Jorge Eliécer Gaitán Ayala fue asesinado a la salida de un edificio del centro de Bogotá y se inició el desmadre, como algunos historiadores llaman a lo que se vivió después en la capital, convirtiéndose en un viernes de pesadilla, cuando habían asesinado al líder liberal, que había denunciado las injusticias en contra del pueblo colombiano y estaba próximo a convertirse en el nuevo presidente de Colombia.

Ese día nefasto para Colombia, Jorge Eliécer Gaitán, pasó de ser un gran abogado y líder político y liberal colombiano, a ser un mito en la historia, por sus cualidades y excelencias por ser un protagonista esencial, imposible de imitar, cuando en cada conmemoración crece por su indudable aporte y calidad, como ser humano. Además, en virtud de la Ley 1448, en su artículo 142, se instituyó el 9 de abril, como el día de la memoria y la solidaridad con las víctimas del conflicto armado colombiano.

Con el fin expreso de comentar tal fecha icónica en debida forma y de acuerdo al título de la presente columna de opinión, voy a presentar tres voces en forma sucinta, para mis amables lectores (as). Veamos:

VOZ NÚMERO UNO: COMO VÍCTIMA DEL CONFLICTO ARMADO. Hago parte de las víctimas del conflicto, pues durante un enfrentamiento realizado por las antiguas Farc a un CAI de la Policía Nacional a la entrada norte de la ciudad de Popayán, donde fue herida mi señora madre Amelia Medina de Dorado, cuando iba como pasajera de un colectivo urbano y luego llevada en un particular al Hospital Universitario “San José”, donde falleció el 8 de diciembre del año 2000, hace ya 22 años.

VOZ NÚMERO DOS: COMO TESTIMONIO ORAL DE MI SEÑOR PADRE JOSÉ ANTONIO DORADO. Cuando estaba en vida, mi señor padre compartió su testimonio oral, de lo que sucedió en aquel día 9 de abril / 48 y posteriores. Él nació el 14 de junio de 1926, en Bolívar, Cauca, tenía 22 años, era un ferviente conservador (“godo”, como eran llamados) y contaba que le tenía mucho miedo a los “chusmeros” (liberales, en esos años) y que iban de pueblo en pueblo, buscando a los “godos”, para matarlos.

VOZ NÚMERO TRES: COMO COMENTARIO PERSONAL. A los 75 años de la muerte de Gaitán, pienso personalmente que nuestro actual mandatario Gustavo Francisco Petro, con su gobierno del cambio, tiene un cierto parecido con las intenciones que tenía Gaitán con la llamada “RESTURACIÓN MORAL” (véase a propósito, la caricatura de Osuna, en EL ESPECTADOR, Domingo 9 de abril / 23).

Como conclusión, digamos con Walt Witman: “A mi juicio el mejor gobierno es el que deja a la gente más tiempo en paz”.

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Lee otros artículos del autor aquí:

Javier Dorado

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