Ir al contenido principal

Red de Medios Proclama del Pacífico Noticias

Pico y Placa Lunes:
Popayán 9 y 0
Cali 9 y 0
Lunes, 5 de octubre de 2026
martes 13 agosto, 2013 a las 5:18 pm

Atacan de nuevo

Diógenes Díaz Carabalí
Diógenes Díaz Carabalí

¡Peligro! ¡Atacan de nuevo! Después de cuatro años ataca de nuevo una clase de extraterrestres que pone en peligro nuestra supervivencia. Entran en acción con sus promesas, las mismas de cada cuatro años. Traen como gabela puestos, puentes, carreteras, escuelas, acueductos. ¡Quién lo creyera! A pleno siglo XXI, y prometiendo las mismas cosas, que se supone son obligación del estado proveerlas. Pareciera que no se solucionan para que nunca terminen el discurso.

Vienen de nuevo los mismos con las mismas, y con las mismas armas. El salvador aquel que pretende redimir al mundo. El de la izquierda y el de la derecha; el del centro y aquel que se declara sin tendencia, porque saca lo mejor de cada uno; el super-radical y el laxo; el arrodillado a las medidas oficiales, y aquel que todo lo critica. Vienen de todos los colores, y, como en botica, para todos los males. Vienen los amigos de los homosexuales y de los protestantes, de los indios y de los negros, de los marginados y de la clase media, de los maestros y de los campesinos, con un solo slogan bien oculto: ¡Después de elegido, olvidan el discurso echado en medio de un sancocho y unos tragos de aguardiente!

Vienen los que llaman a la paz y los que piden la guerra: ambos dejan réditos. Los que piden que votemos en blanco, los que hacen apología a la decencia, los que prometen luchar contra lo corrupción, los que aseguran no contar en su haber con antecedentes judiciales, los que buscan unos votos para asegurar un puesto donde puedan adueñarse del erario público sin que les importe el triunfo ni sus electores. Vienen los radicales del partido, tanto conservadores como liberales. Vienen los que en cada elección se “volquetean”(sic) y aparecen matriculados bajo una nueva bandera. Vienen los serios y los risueños, los eufóricos y los gangosos, los vivos que se sienten ganadores y los pendejos que se creen héroes.

Para el próxima ataque, vamos a elegir a los padres de la patria, donde ellos únicamente son los hijos, porque, nosotros, simples mortales, la única patria que nos queda es la desvergüenza de quienes cuelgan micos en las leyes y pasean elefantes frente a sus ojos de ciegos. Son los mismos que critican al antecesor. Los mismos que recomiendan hacer lo que ellos nunca hicieron. Los que se roban un bollo y vuelven por la cochinada. Los que legislan a nombre de otros perjudicando a otros. Los que viven del negocio de unas leyes imperfectas para justificar su presencia en los adoquinados pasillos del congreso. Tienen la ventaja de fijarse sus salarios y pensiones, sus viáticos y sus emolumentos, su derecho a “tanquear” con gasolina sus carros de alta gama y de contar con una tropa a sus espaldas a los que manejan como esclavos para extremar su vanidad de tipos importantes.

Pero como no hay remedio contra este ataque, haciendo una película de dioses sin mácula, nos queda escoger los menos malos. Se pueden identificar por sus antecedentes, por sus comportamientos, por lo que dicen en sus charlas informales que suelen ser muy diferentes a las que sostienen en público. Incluso podemos atenernos a su forma de vestir, o por las veces que van al lavamanos pues algunos someten sus manos a baños con límpido cuando saludan a “la plebe”, o desinfectan sus cuerpos después de tener contacto con “los zarrapastrosos”. De resto, que entre el diablo y escoja.

Articulos relacionados