
Un riña protagonizada por indígenas borrachos, que luego se transformó en asonada, durante la celebración de las fiestas patronales del municipio de Caldono, el pasado sábado, hacia las cuatro de la tarde, dejó un menor de 15 años muerto y 7 heridos graves que fueron remitidos a los hospitales de Popayán y Santander de Quilichao, mientras otros permanecían en el hospital local.
Según el informe que el alcalde municipal, ingeniero Darío Sandoval Fernández, entregó a Proclama del Cauca, los hechos se presentaron en el casco urbano, cuando algunos miembros de la comunidad indígena, en estado de embriaguez, se trenzaron en feroz riña, con palos, ladrillos y piedras, causando alarma general, lo cual obligó la intervención de la Policía acantonada en el municipio de Caldono para imponer el orden. Otro grupo, al parecer de milicianos encubiertos, aprovecharon la pelotera para atacar a los uniformados de la Policía e intentar un saqueo del comercio local en una asonada en la cual cayó el menor, sin que haya podido detectarse de dónde salió el disparo que le produjo la muerte.
El alcalde Sandoval Fernández aseguró que simultáneamente a la ocurrencia de estos trágicos hechos se encontraba con los funcionarios de la administración municipal inaugurando unas obras en el hospital local y en la galería, y que obviamente se suspendieron de inmediato las celebraciones.
Como consecuencia, el día domingo 11 de agosto, se hizo una reunión con las comunidades urbanas para evaluar daños materiales, analizar acciones de prevención e iniciar las investigaciones correspondientes, reunión en la cual se hicieron presentes el comandante de la Policía del Cauca, coronel Ricardo Augusto Alarcón, el coronel Fredy Hernán Cruz, comandante de la Brigada Mívil No. 29 del Ejército y las autoridades civiles del municipio y entre las medidas adoptadas se dispuso examinar las municiones halladas en los lugares donde se produjeron los enfrentamientos, para constatar responsabilidades. Varias personas que causaron destrozos en locales comerciales permanecen en los calabozos de la estación de Policía.