Todo es cuestión de métodos


Todo es cuestión de métodos
“En algún lugar, algo increíble está esperando ser conocido” Carl Sagan.

Siempre se dice que el conocimiento científico es un proceso inacabado y, por tanto, debe ser objeto de revisión y producción constante. Es por ello que la utilidad de los métodos y la metodología tienen que revisarse de manera regular, con el propósito de validar su eficacia, efectividad y eficiencia. En este orden de ideas los desafíos en la investigación científica exigen que tanto los métodos como la metodología sean entendidos y asumidos como herramientas útiles que permitan el abordaje, la comprensión y la argumentación de los problemas.
Es bien sabido que, las personas necesitamos métodos porque nos permiten realizar nuestras tareas de modo racional y eficiente, contribuyendo a la consecución de las tareas con menor tiempo y esfuerzo. Los métodos ordenan las tareas a realizar e impiden que se realicen de modo improvisado. Así, utilizamos métodos de enseñanza y aprendizaje, terapéuticos, inductivos, deductivos y métodos de investigación y de toda índole. También, urge recordar que el vocablo de metodología procede de método (vía o camino) y de logos que significa estudio. Así pues, la metodología se define como el estudio de los métodos empleados para alcanzar un fin.
En la actualidad, aunque hay autores que se centran en los aspectos más específicos y concretos del método que se usan en cada investigación, la realidad demuestra que las asignaturas de Metodología de la Investigación impartidas a nivel superior, están centradas más en las técnicas y procedimientos que en la discusión sobre los métodos, entendidos estos como el modo de obtener un conocimiento científico; es decir, se entiende como una asignatura que abarca, no sólo la discusión teórica sobre el método, sino también el aspecto operativo referido a las técnicas, procedimientos e instrumentos que se emplean en una investigación. La mayoría de las normativas internacionales coinciden en señalar la investigación como una función tan importante que no existe docencia de calidad sin investigación. Sin embargo, las directrices nacionales y locales ignoran estas normativas e intentan de manera folclórica desviar la atención con cursos y talleres de bajo impacto.
Los resultados de las investigaciones no son los que se esperan. De ahí la importancia de la Metodología de la Investigación para la formación de los futuros profesionales, ellos se encuentran ante la necesidad de obtener y generar conocimientos, puesto que ella permite el análisis reflexivo y crítico; además, implica la utilización de pasos y procedimientos para resolver problemas aplicando el método científico, desarrolla la capacidad de crítica y argumentación que asegura un trabajo eficaz y eficiente.
Por lo tanto, la Metodología de la Investigación resulta esencial en cualquier programa de formación universitaria, tanto de grado como de postgrado. Esta materia teórica-práctica, proporciona las herramientas para la planificación, ejecución y divulgación de cualquier investigación o proceso dirigido a la obtención de nuevos conocimientos. Así mismo, la Metodología contribuye a que el estudiante desarrolle una actitud crítica, permitiéndole analizar, discernir, evaluar y juzgar para construir conocimiento con base en los pasos del método científico.
No debemos olvidar que la ciencia es el intento sistemático de producir proposiciones verdaderas sobre el mundo. O sea que es ese creciente cuerpo de ideas, que puede caracterizarse como conocimiento racional, sistemático, exacto, verificable y por consiguiente falible. La ciencia puede ser considerada como la suma actual de conocimientos científicos, como una actividad de investigación o hasta como un método de adquisición del saber.
El mundo ha cambiado y por tanto las ciencias sociales tienen que revisar sus métodos de investigación y su implicación metodológica a la luz de los viejos y nuevos problemas que no tienen aún respuesta clara y puntual.
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