LOS DEBATES PRESIDENCIALES Y EL CAUCA


LOS DEBATES PRESIDENCIALES Y EL CAUCA

Algunas estrategias publicitarias de las campañas políticas, incluidas las de los “miedos y terrores”, no solo no permiten conocer a profundidad las propuestas de los candidatos, sino que además, obnubilan el discernimiento de la población.
El primer debate presidencial, fue un buen mensaje a los colombianos, todos muy puestos “como dicen las tías”, con muchas diferencias pero con un prudente respeto y aun con cierto aliento de alegría, que permitió optimismo al país.
Al parecer se han ido calentando los ambientes entre los candidatos del Centro Democrático y Cambio Radical, por la necesidad de tomar posiciones que les permitan diferenciarse en lo considerado un mismo segmento de la población.
Todos avanzan en el reconocimiento. La situación del país no está para posiciones altaneras, la sensibilidad nacida de las dificultades económicas, la inseguridad, las expectativas y frustraciones del Proceso de Paz, los daños ambientales y el destape cotidiano de la descomposición que se agudiza al desvelarse en el lugar menos pensado, en la Corte Suprema de Justicia, indican “que el palo, no está para hacer cucharas”.
Todos aceptan que la corrupción y la impunidad son los problemas más graves, ante los cuales, se presenta como la propuesta más concreta y objetiva la de Gustavo Petro, base fundamental para garantizar el desarrollo económico y social. Indiscutiblemente, German Vargas tiene claro el tema de las perspectivas de la infraestructura y la obsesión de la eficiencia en la administración. Sergio Fajardo sueña el país a partir de su visión de maestro, con la educación como pilar fundamental, e Iván Duque piensa en el crecimiento y el desarrollo como producto de la presencia de pequeñas y medianas empresas.
La ausencia de Humberto de la Calle causó desasosiego a la mayoría de colombianos, si interesa el sostenimiento de la Paz, y no la habrá desde luego si se hacen trizas los Acuerdos, por ello la posición vertical apoyándolos de German Vargas Lleras.
Muy grave lo sucedido con los recursos internacionales, la ineficiencia es corrupción, difícil entender los manejos burocráticos del Gobierno, al presidente debe preocupar mucho el NOBEL DE LA PAZ y a Noruega, peor aún con la protesta de las naciones donantes.
Si bien es cierto, se tienen muchas diferencias y se deben dar todas las discusiones necesarias, también lo es que hay aspectos en los cuales, por incidir en la vida de todos, se propiciarán acuerdos fundamentales.
Se ha aceptado, desde los tiempos del hombre en la caverna, que solo la discusión y la argumentación permiten decisiones más acertadas, más próximas y de mejores resultados, a partir de un razonamiento objetivo, para no caer en posiciones sesgadas que al final solo producen retroceso.
Con alguna frecuencia se dan en nuestro medio afirmaciones erradas por ignorancia o por el interés de ocultar otras razones; no es válido, por ejemplo, decir que el sector privado no le ha aportado al Cauca; claro que lo ha hecho, hay empresas que así lo demuestran por su compromiso con su entorno social, y en el sector público desde luego que hay gestiones dignas de mostrar como ejemplo de eficiencia, eficacia y efectividad.
Tampoco es válido pretender montar argumentaciones sobre la base de señalar de todos los males a la guerrilla, los indios, los negros y los campesinos; todo análisis debe incluir el daño que ha causado al Cauca la “quiebra” de empresas privadas y públicas, que se acabaron por la corrupción y sobre las cuales poco o ningún señalamiento se hace. Bien valdría un balance empezando por el Banco del Estado, el Fondo Ganadero, Cofrial, Cedelca, etc. etc.
En esta etapa de ejercicio político se debe analizar lo que sucede con el sector eléctrico como indispensable para que hablar del desarrollo no sea una falacia. El modelo impuesto al Cauca no es el mejor, no permite su crecimiento, no le sirve al instalamiento industrial, cada día será más gravoso para los usuarios, de manera puntual a la clase media por los aspectos tarifarios.
Otro aspecto que bien puede ser tema de interés, es el relacionado con el susto de perder la escasa propiedad privada que a algunos preocupa, alentado por los “sofismas de los espanta pájaros”, la estabilidad del sistema liberal de libre empresa y de propiedad privada hace crisis, pero porque desde su interior algunos se lo roban y otros se hacen los pendejos, o no tanto, estas y no otras son las responsabilidades a establecer en el ejercicio político.



