CÁTEDRA DESDE EL CONCEJO MUNICIPAL


CÁTEDRA DESDE EL CONCEJO MUNICIPAL

En los últimos días en Colombia “está haciendo carrera”, como se dice en forma habitual y cotidiana, dentro del campo ominoso de la polarización política y social que todo lo oscurece y nos hace denigrar los unos contra los otros, la mala costumbre de escoger a los periodistas como carne de cañón de esos ataques verbales, venenosos y ponzoñosos, con los únicos objetivos de humillar, ofender y disminuir la vigencia y el derecho del llamado cuarto poder, el periodismo y al mismo tiempo, empañar y opacar el derecho sagrado y universal de la libertad de opinión y expresión, inherente a todos los ciudadanos (artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos humanos y artículo 20 de la Constitución Nacional de Colombia).
El campeón nacional de esas afrentas en contra de los periodistas ha sido sin duda alguna el expresidente Uribe, el “que ya sabemos”, como lo bautizó graciosamente y con razón un conocido ciudadano quilichagüeño hace unos días, al interior de una conferencia importante sobre la vigencia del periodismo, orientada por el reconocido periodista y escritor Julio César Londoño, ganador de cinco premios nacionales e internacionales, entre ellos el Premio Rodrigo Lloreda en columnas de opinión, 2012.
En efecto, Uribe tildó de “extraditable” (mafioso) al columnista Daniel Coronell de la revista “Semana”, asimismo, calificó al periodista Daniel Samper Pizano como “violador de niños”; le dio un trato desobligante a la periodista Yolanda Ruiz, diciéndole que practica un “periodismo dañino”, tirándole el teléfono al instante, en forma vulgar y grosera y así por el estilo, la cadena de oprobios y humillaciones continúa en contra de los periodistas, tanto de “ÉL”, como de otros personajillos nacionales. ¡Ah¡, me estaba olvidando la última, la respuesta cínica y pura del mismo expresidente frente al caso lamentable del mensaje amenazador en twitter del militante del Centro Democrático, Señor Ariel Ortega Martinez, en contra del gran caricaturista “Matador” (Julio César González): “Matador es un canalla qué falta nos hace Castaño para callarlo”, ante el cual Uribe, con la mayor frescura cínica del mundo le contesta: “El Centro Democrático discute, controvierte, enfrenta la difamación, pero odia la amenaza, la violencia, quienes la utilicen no representan a nuestro partido” (¡¡¡!!!).
Continuando con esa mala costumbre de hablar mal de los periodistas, de “despotricar” en contra nuestra, porque a Dios gracias con mucho honor me considero uno de ellos, al sostener esta columna por 35 años, siendo cofundador de “PROCLAMA”, condeno lo acaecido en una de las últimas sesiones acaloradas del Concejo Municipal hace unos días, cuando el Concejal William Fajardo, Presidente del mismo y su colega William Medina, lanzaron rayos y centellas en contra del periodismo local intentando dar cátedra sobre el mismo, enseñándonos a hacerlo, todo por el simple hecho de compartir en redes sociales un comentario sobre el aumento del sueldo para el alcalde municipal, aprobado en acuerdo del Concejo, de parte del excelente colega y amigo Gustavo Mosorongo. Menos mal que el concejal William Fajardo reconoció su error y se excusó al “embarrarla” de manera tan injusta en contra de los periodistas.
Por esto se dice que “antes de hablar, hay que pensar” y que “después de sacado el ojo, ya no vale Santa Lucía que valga”.



