
Por Leopoldo de Quevedo y Monroy
Colombiano
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El viernes 17 de abril el Auditorio Yquinde de la Universidad Autónoma de Occidente a las 7 de la noche rebosaba de arte e intelectuales.
La Universidad Autónoma de Cali, de una semilla prodigiosa, ha emergido como testimonio de tenacidad de su creador y director, Luis H. Pérez. Sus Facultades de Ciencias económicas y administrativas, Ingeniería, Comunicación y Periodismo y Humanidades han ido creciendo al ritmo del mundo, la ciencia y la tecnología.
Ha ido formando un equipo de asesores y profesores, con estímulos académicos y laborales, ejemplo para empresas y entidades de todo género. Sus programas de Ingeniería son motor de progreso para la región y el país. Su Decano, el PhD. Freddy Naranjo, diseñó ya hace más de 12 años el programa de mecatrónica y ahora ya ha recibido dos cohortes de estudiantes para otro programa de avanzada de ingeniería en Multimedia.
Sus esfuerzos por posicionarse como la universidad privada de más consistencia en investigación y humanidades han logrando permear escalones frente a Colciencias y a Universidades extranjeras como la de Monterrey de México con quien realiza intercambio y sesiones a distancia ya hace una década.
Bajo la dirección de Omar Díaz, acaba de editar la Revista El Hombre y la Máquina, que llega a su año 21 y su número 32. Con edición del sello Feriva y patrocinio del Restaurante La Boquería, la revista que nació pequeña y al parecer sin pretensiones, hoy luce como órgano de divulgación y expresión del quehacer científico y académico de toda la Universidad. Está respaldada por tres comités con 16 titulados con doctorado y alberga artículos de lingüística, finanzas, ingeniería estructural y robótica, arte, matemáticas, ética, pedagogía, química, en 152 páginas.
En la presentación del acto de lanzamiento de la revista el disertante Armando Barona Mesa y el Decano de Ingenierías destacaron la interdisciplinariedad que busca la Universidad Autónoma y la humanización creciente de las ciencias que tradicionalmente se han dividido en estancos.
Finalizó el acto académico cultural con la presentación de la retrospectiva de la obra pictórica del maestro vallecaucano Édgar Álvarez, en la temática del papel impreso.
No fue este un acto aislado en la actividad académica y social de la Universidad Autónoma de Occidente. Su Sede en el sector deprimido de Aguablanca, sus proyectos sociales, de comunicaciones, de articulación con la región, Colombia y el mundo hacen de ella una verdadera Alma Mater. La voluntad de un hombre, la constancia y estudiosidad del equipo directivo y el sentido histórico de profesores y empleados irrigan la vida empresarial, del transporte, de la radio y televisión y es garantía de mejoramiento del presente e inyección para el futuro.
Congratulaciones a su Rector y Fundador, a sus Directivos y que la Revista El Hombre y la Máquina siga creciendo y dando frutos de ciencia y sensibilidad humana.
18-04-09 – 10:44 a.m.




