Ir al contenido principal

Red de Medios Proclama del Pacífico Noticias

Pico y Placa Viernes:
Popayán 7 y 8
Cali 7 y 8
Viernes, 2 de octubre de 2026
martes 30 mayo, 2017 a las 5:46 pm

EL ARTE DE ESCRIBIR CARTAS

cartas (1)
Por Leopoldo de Quevedo y Monroy / Loco-mbiano
https://books.google.com.co/books/about/Cartas_a_Theo.html?id=aAZCt0na4w0C&source=kp_cover&redir_esc=y

Escribir es todo un arte. Darle forma a unos rayones sobre la piedra, la pizarra o el papel parece cosa fácil. Pero el homo sapiens no lo supo. A duras penas si se mantenía en pie. Para llegar a esa hazaña tuvieron que pasar siglos. Hoy parece fácil escribir aunque ya algunos creen que basta con saber teclear el celular o el ordenador.

¿Para qué molestarse en mover la mano y los dedos y delinear lo que ordena la mente?, se preguntará un bebé cuando sus padres le pasen un celular. La memoria del aparato basta. Dejemos de pensar y de «idear». La tecnología lo hará y nos sustituirá.

Pero, no. Y, no. Escribir es cosa importante y escribir bien llega a ser un arte. Quien opta a un cargo deberá dictar un memorando o una orden en la empresa o presentar un informe o renunciar.

No solo la mujer y el hombre de la calle tienen esa necesidad. Desde los gerentes, los ejecutivos y las secretarias o los jefes de mandos intermedios lo deben aprender y hacer. Mucho más un poeta o un escritor o un pintor. ¿Quién no ha leído las Cartas a Théo de Van Gogh o Cartas a Clara de Juan Rulfo? ¿A quién en su vida no le ha tocado retirarse de un cargo o compromiso? Una carta lo hará por él. Un escrito pone la cara y ella o él estarán detrás.

Un puñado de letras bien entrelazadas con fecha, identificación a quién se dirige, la dirección, el motivo, el saludo, el asunto, la firma del responsable parecen dar la pauta a quien tiene esa gran responsabilidad. Pero hay más. Como en todas las artes. No basta tener los colores, los aceites, los colores, el lienzo o la paleta, los pinceles y el caballete… Es su imaginación, el asunto, la combinación, la perspectiva, el frente y el fondo, las sombras, etc.

Por la manera como redacta, – como escribe -, se conoce con quién se está tratando. La carta escrita habla bien o mal de su autor o autora. ¿Escribió correctamente el nombre completo a quién o a quienes se dirige, dijo el cargo con el nombre exacto, con la dirección correcta, expresó el motivo y saludó? ¿Supo comunicarse y dijo con claridad el asunto y firmó con su documento de identidad y domicilio?

Parece sencillo y el esquema es claro. Una carta es un tinglado. Tiene un cuándo, un a quién, un a dónde, una referencia, un saludo, un asunto y una firma con domicilio para la respuesta. Pero su ejecución tiene sus bemoles. Ah, y tiene que atender a la sintaxis y a guardar la ortografía. Es como resolver una ecuación. Cada parte tiene sus reglas. No debe dar lugar a dudas de quién es el jefe que decidirá aceptar la petición ni sobre la manera como quiere salir del cargo o responsabilidad. Y a dónde le podrá enviar la decisión que lo aparte de su encargo.

Como se ve no es un asunto de poca monta ni responsabilidad o proyección de imagen.

27-05-17                                     5:30 p.m.

Articulos relacionados