Continúa en Quilichao robo de medidores de agua

Aprovechándose de la oscuridad nocturna en que se encuentra Santander de Quilichao por el litigio sobre el alumbrado público, que fue suspendido por la Compañía Energética de Occidente, aumentó el ritmo del hurto de medidores, al parecer en horas de la madrugada, lo que genera grandes escapes de agua, en plena temporada de sequía y de campañas para ahorro del líquido.
Son saqueos en cadena que perjudican directamente a los usuarios: además de que se quedan sin el servicio, por ley están obligados a asumir la compra del contador.
Para robarse los contadores, las bandas usan un mazo o una barra para destruir los dos tubos que tiene el contador de entrada y salida del agua. O para no dañar el medidor, desajustan las tuercas que unen las tuberías con el aparato.
El gerente de la empresa Emquilichao ESP, ingeniero Andrés Sadovnick, dijo a Proclama del Cauca que solo ha sido detenida una persona por los hurtos, pero por su baja cuantía y porque solo conduciría a un arresto de 24 horas, quedó en libertad. Tampoco la ciudadanía los denuncia.
¿Por qué se roban los contadores del agua? Para venderlos en el mercado negro como chatarra que tiene hoy alta demanda. El atractivo de los contadores es que están fabricados con una libra de bronce y los reducidores pagan más por esta aleación (cobre y estaño). Ese bronce se utiliza en la fabricación de productos como bujías o conectores eléctricos. O le extraen el cobre que tiene igualmente alta demanda en ese mercado.
Ante el creciente robo de medidores, muchos ciudadanos han pedido que se estudie la posibilidad de adquirir un nuevo tipo de contadores digitales, que serían instalados dentro de las casas. Su ventaja es que las lecturas de los consumos se podrían hacer desde la calle. Otros han sugerido que se instale un sistema de seguridad compuesto por un circuito eléctrico y un interruptor que se ubica dentro de la cajilla del acueducto. Este circuito se conecta por cables bajo tierra a un timbre interno de la casa. Así, cada vez que alguien intenta levantar la tapa de la cajilla del acueducto donde se hospeda el contador, se activa el timbre. El sistema también cuenta con un interruptor dentro de la vivienda para evitar, a voluntad, la activación de la alarma.
El gerente de Emquilichao, ingeniero Sadovnick, informó además que hay temporadas en que se roban tres contadores diarios por lo cual tuvo que coordinar con la Secretaría de Gobierno Municipal y la Policía Nacional el control sobre este tipo de delito. Dijo que en los últimos 40 días se ha registrado el robo de 50 medidores.
Por otra parte, la gente indignada se pregunta sobre la red de cámaras de seguridad que permitiría en tiempo real vigilar lo que pasa en las calles de la ciudad, sirviendo de apoyo para la intervención de la Policía Nacional, sin embargo esto no ha sido así, y reconstruir el recorrido de los ladrones de contadores resulta totalmente imposible.





