La tributaria es contra los pobres y la clase media


HASTA LA CERVEZA
El gobierno Santos necesita plata porque o se le acabó o no le va a llegar. Y como vendida Isagén poco va a tener para feriar, vendrá la cascada de impuestos.
Así medie plebiscito para aprobar la paz, el ministro Cárdenas ha dicho que la reforma tributaria viene porque viene. Y como es el estilo repetido de Santos, “la dejó filtrar” para que nos fuéramos dando cuenta de la magnitud de lo que nos caerá encima.
Es una reforma contra los pobres y la clase media. Subir el IVA al 18 % para que lo paguemos todos hasta por una libra de arroz o por un libro o un cuaderno es tocar toda la pirámide social. Y ponerle un impuesto general de 400 pesos por grado de alcohol a la cerveza es subirla 1.600 pesos de un solo golpe, es decir, doblarle precio.
Y como también le van a poner impuesto a las gaseosas, que la toman, igual que la cerveza, todos los pobres, y la clase media, y van a poner a declarar renta al que gane más de millón y medio mensual, la Tributaria de Cárdenas y Santos será una guillotina.
Por supuesto no dice lo filtrado cómo van a parar los capadera de impuestos de los ricos que Paola Ochoa, la antigua directora de DINERO, enumeró esta semana, tales como los depósitos en paraísos fiscales, las sociedades de familia, las Interbolsas, las pólizas de seguros reembolsables, las cooperativas, etc.
Pagar impuestos cuando las obras se ven, y se regalan 100 mil casas vale la pena, pero cobrarle solo a los pobres y a la clase media, es peor que provocador.
Si pensaran más bien en decretar una amnistía tributaria a la par de la política para que todos los ricos y los guerrillos, los narcos y las bacrim traigan la plata de los paraísos fiscales o los bancos de Nueva York o Suiza, sin pagar impuesto, pero dejándoles el 20% en TES a 10 años, consiguen más recaudos y tienen con qué financiar el postconflicto.
PUBLICADA EN ADN, BOGOTÁ, ENERO 13 2016



