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Domingo, 4 de octubre de 2026

El multimillonario negocio del “carrusel de la paz” es solo para poderosos

Concentracion de medios Colombia
Los medios de comunicación regionales y alternativos, seguirán siendo los idiotas útiles del paseo.
Alfonso J. Luna Geller
Por Alfonso J. Luna Geller.

El gran banquete de los billones, a nombre del proceso de paz, para seguir llenando los bolsillos de los principales medios de comunicación, agencias especializadas y algunas ONG, continuará en el 2016, cuando posiblemente se firme el fin del conflicto en La Habana, mientras los medios de comunicación regionales y alternativos, seguiremos siendo los idiotas útiles del paseo.

En la inversión de estos recursos, para la Casa de Nariño muy poco, nada importan los medios de comunicación que tienen impacto directo y real sobre las comunidades víctimas del conflicto armado de Santander de Quilichao, Caloto, Corinto, Miranda, Toribío, Jambaló, Caldono, Suárez, Buenos Aires, Villa Rica, Puerto Tejada, Padilla, o Guachené, Piendamó, Silvia, Popayán, El Patía, Argelia o Balboa, sitios donde mucha gente nunca ha leído un ejemplar de El Tiempo, El Espectador, Semana o ADN, ni ven ni escuchan Caracol ni RCN porque ellos no se meten donde hay gente sin dinero, donde la guerra espanta. Son los supuestamente más oídos y vistos, porque las firmas que los certifican también operan bajo su influencia directa.

¿Qué diablos van a saber las verdaderas víctimas del histórico conflicto armado que entre los años 2012 y 2013 en la administración de Juan Manuel Santos, se gastó en publicidad, marketing, impresos, material audiovisual, stand, vallas y otros, en los monopolios mediáticos, la suma de 611 mil millones de pesos si para quienes los recibieron esto no es noticia, guardan completo silencio para que el escándalo no interfiera el “proceso de paz” de ellos? Comparen, porque lo gastado en publicidad oficial en dos años es similar a lo previsto en el Contrato Plan para inversiones en todos esos municipios del norte del Cauca destruidos por la guerra, que cuenta con un presupuesto de 624 mil millones de pesos al que deben concurrir la Nación, el Departamento y las 13 entidades territoriales municipales para invertirlos en tres años… ya llevamos cuatro y no se ha ejecutado siquiera un 50%.

Según la Contraloría General de la República el monto total de la torta publicitaria de todas las dependencias de la administración de Juan Manuel Santos (2012 y 2013), se lo llevan los medios masivos con $267 mil millones; marketing $133 millones; material impreso $76 mil millones; área comunicaciones $54 mil millones; imagen corporativa $30 mil millones; material POP $25 mil millones; material audiovisual $14 mil millones; participación comercial $6.374 millones; stand $2.419 millones; vallas $2.244 millones; etc.. ¿Alguien en el Cauca “sintió” semejante “inversión”? Habría que responder como dijo Paola Ochoa ayer en su columna de El Tiempo: No nos crean tan pendejos.

Para el 2014 en contratos que combinan publicidad en varios medios como televisión, radio, internet, prensa, el monto fue de $563.947 millones.

La Contraloría indica que hay una concentración de contratistas y esta constante se evidencia no solamente en la concentración de la contratación del Estado en general sino en la concentración de la contratación de publicidad en particular.

Algunos contratistas fueron (2014): $480,6 millones en un contrato con «Corpovisionarios» de Mockus, para apoyar «proceso de La Habana». $1.300 millones a través de «Cordepaz«, para «promover el proceso de paz…». $1.012.256.800 a Fundación García Márquez, para «seminarios a periodistas en cobertura del proceso de paz». $1.347.277.093 a «Fundación Ideas para la paz«; para promover proceso de La Habana. $1.421.803.500 a una «Corporación» del exguerrillero León Valencia, para hablar del proceso de La Habana. $1.507.528.386 a Velnec S.A. para realizar «obras para la paz». Revista Semana, que dirige el sobrino del presidente Juan Manuel Santos, Alejandro Santos Rubino, $1.092.800.000 para la «pedagogía para el postconflicto». Caracol TV $860.025.674 por promociones del proceso de Paz. RCN TV $860.029.703 por promociones del proceso de Paz. J. Walter Thompson por $1.080.708.200 para estrategias de publicidad y mercadeo del Proceso de Paz. Área Comunications S.A. $759.243.961 para divulgar piezas de comunicación del Proceso de paz. Connecta S.A. por $1.264.400.000 para realizar encuestas sobre el Proceso de paz. Sístole S.A., del hermano del Presidente Santos, para supuestamente ejecutar estrategias digitales del proceso de paz, por $812.000.000.

En total solo a Caracol Televisión y RCN Televisión, estos dos medios el Gobierno pagó la suma de $3.130.855.377 por divulgar el proceso de La Habana.

Basta recordar que el senador Iván Duque en un debate en el Congreso denunció que “este gobierno entre el año 2012 y el 2014 se gastó más de 2,4 billones de pesos en publicidad y eventos”, pero nunca llegó un centavo a los medios alternativos de las zonas de conflicto. Son inversiones realizadas en la carrera séptima del Distrito Capital donde los magnates mediáticos creen que está el poder único para quitar y poner en este país, sin importar verdaderamente el marketing en las zonas donde algunos medios han podido sobrevivir en medio de la guerra.

Y para el 2015, aquí les entrego la lista de lo gastado, beneficiarios y montos, casi todo «terminado» (claro, no se registran resultados, porque no hay):

Nos han dibujado una realidad post-conflicto en la que no va a haber más guerra en el campo, en la que los campesinos van a poder volver a sus tierras, en la que habrá reparación para las víctimas… es el discurso habitual de aquellos medios de comunicación, que hacen sus campañas publicitarias cuyos patrocinadores son sus propias empresas, y el gobierno nacional.

Lo dicho fue debidamente reconocido y sustentado en La Habana, donde hubo un preacuerdo sobre participación política, según el cual es necesario un nuevo marco legal que abra caminos a la participación, a la democratización de los medios de comunicación, a la financiación procedente de la publicidad del servicio público. A pesar de ello, el gobierno, con estas inversiones, envía un mensaje contradictorio a los medios regionales y alternativos: “olvídense”… el poder seguirá siendo de los poderosos, ¿Proclama del Cauca?, risa que nos da.

El Gobierno Nacional y los poderosos medios de comunicación que fabrican opinión pública, creen –y así lo difunden- que lo acordado en el segundo punto se reduce a garantizar que los guerrilleros tengan espacio político, una vez se produzca el fin del conflicto. Aspirar a más será meterse a la casa de los Sarmiento Angulo, Ardila Lulle, los Santodomingos o los Char, que han desvirtuado el papel de interés público y social del periodismo para convertirlo en mercancía y en lucrativos negocios. Es más, hay un acuerdo tácito Farc-Gobierno según el cual el poder actual, el funcionamiento del modelo político – económico es intocable (clientelismo, ventajismo, corrupción, gabelas del poder, participación electoral), eso no es negociable; en este asunto no habrá cambios de fondo en la vida nacional.

En consecuencia, se mantendrá también el modelo de tercerización, con unas empresas gestoras y agencias de publicidad que intermedian entre el Gobierno nacional y los medios de comunicación, para canalizar debidamente los recursos hacia los monopolios privados de comunicación, que principalmente son de propiedad del sector financiero, manejan el espectro electromagnético, manejan la información a su antojo y han negociado el derecho a la información que tenemos todos los ciudadanos.

La verdad es que la posibilidad de alcanzar la paz no llegará con el acuerdo que se logre en La Habana. La paz depende de lo que suceda en lo que llaman el ‘posconflicto’, en los 1.102 municipios que tiene el país, pero principalmente en los 125 clasificados por la ONU basándose en los parámetros de análisis de municipios de mayor prioridad según la presencia de las Farc, las acciones armadas con participación de las Farc, desarrollo y pobreza, necesidades humanitarias y capacidades locales, donde el departamento de Cauca lidera la lista con 20 municipios, lo que constituye un desafío regional para la construcción de una paz estable y duradera.

Pero la verdadera paz también será con los medios que cuentan con el poder de movilizar las fuerzas sociales y los diferentes estamentos para lograrla, porque pueden visibilizar las quejas y las aspiraciones de cambio de las comunidades para que no se mantengan las mismas condiciones que fueron causa de lo que hay que acabar. Paradójicamente, el sistema mediático colombiano es altamente concentrado: los medios beneficiarios de la inversión pública pertenecen a los grandes grupos económicos y como dice Juan Manuel López Caballero, “el monopolio mediático sería obstáculo para la paz”. Ese puñado de medios, con apoyo del Gobierno, fomenta la inequidad en la distribución de la pauta publicitaria y al mismo tiempo impulsa una alta reducción de ofertas o plazas laborales para quienes desean formar parte de estos mercados en las regiones.

Importantes y diversos son los estudios que se han realizado en torno a la manera como trabajan los hombres y mujeres de la prensa regional y alternativa, sobre las libertades informativas, las garantías de los periodistas y los medios, las violaciones que en contra de unos u otros se cometen, su sostenibilidad económica, dando como resultado que es deplorable. Pero eso no importa al Gobierno.

En resumen, la financiación del relato sobre el acontecer regional piensan dejarla en manos del monopolio mediático perteneciente a los cuatro o cinco hombres más poderosos de país, lo que refleja un gran déficit democrático. No nos han tenido en cuenta a quienes estamos cotidianamente construyendo tejido social en barrios, corregimientos y regiones excluidas de nuestro departamento, pero, eso sí, somos presionados a publicar gratis los boletines oficiales de prensa que también publican los grandes a altísimos costos, pagados por todos los ciudadanos con los exorbitantes impuestos con que los apabullan. Al gobierno no le interesa quiénes son los que le hemos puesto el pecho a la minería ilegal, al desplazamiento, al despojo, a la pobreza, a la violencia en todas sus manifestaciones. No le interesan los periodistas víctimas de amenazas y violencias, ni los que mueren en servicio porque ni siquiera la justicia procesa los casos eficazmente.

Los dueños de la información en Colombia:

Concentracion de medios Colombia
Imagen de: http://www.canalcapital.gov.co/estudio-de-concentracion-de-medios-en-colombia

Gigantescos conglomerados financieros y económicos se convirtieron en los propietarios de los medios de información tradicionales poniendo en tela de juicio su credibilidad, ya que es inevitable no pensar que la información no esté condicionada a los intereses del poderoso dueño.

Luis Carlos Sarmiento Angulo, el hombre más rico de Colombia (y el número 85 en el mundo), con una fortuna avaluada en 13.400 millones de dólares. Su riqueza se expande y fortalece a través del Grupo Aval, inversiones en sectores como la construcción, energía e hidrocarburos, hotelería, minería, manufactura y agroindustria. Además, El Tiempo, Portafolio, Llano 7 días, Boyacá 7 días, ADN (que es “gratis” en cuatro ciudades), Don Juan, Aló, Motor, Canal El Tiempo, City Tv, CarroYA, Fútbol Red, y recibe gigantesca “ayuda” del gobierno nacional.

Alejandro y Andrés Santodomingo, con una fortuna de $4.400 millones de dólares, propietarios de Bavaria, Valorem S.A., El Espectador, Cromos, Caracol Televisión (que les dio a los hermanos una jugosa ganancia de 760 mil millones de pesos en el 2014), Blu Radio… y el gobierno nacional les “ayuda”.

Carlos Ardila Lülle, el cuarto millonario colombiano: Postobón, Projugos, Central Cervecera de Colombia, Los Coches, Los Autos, Incauca, Ingenio Providencia, Ingenio Risaralda, Sotará, el equipo Atlético Nacional; RCN Televisión (586 mil millones de pesos hizo año pasado), también la cadena radial (189 mil millones de pesos), Win Sports, con Direct TV y Mundo Fox, o NTN24, exclusivo de noticias. Y recibe “ayuda” del gobierno nacional para que contribuya al proceso de paz en el Cauca, pero en contra, porque en estos medios la vocería es de los uribistas.

Felipe López Caballero: Semana, Soho, Dinero, Jet-Set, Arcadia, Cocina Semana, 4 Patas, Decora Semana, la unidad de negocios especializada que cubre los medios de Avianca, Ecopetrol, Pacific Rubiales. Y el gobierno nacional se esfuerza por contribuirle a la consolidación de su imperio.

Arturo y Alejandro Char, dueños de la Organización Radial Olímpica, dividida en seis marcas radiales. Una de ellas, la popular Olímpica Estéreo, con la que la familia Char ganó en el 2014, 73 mil millones de pesos; además, Olímpica, donde millones de colombianos compran cosas del día a día. Sus ingresos de 2014 fueron 4 billones de pesos.

En el mercado de los periódicos regionales, el grupo editorial El Periódico, propiedad del empresario Eduardo Suárez Burgos, presenta un caso muy particular. Además de contar con 11 periódicos ya establecidos, ahora se está extendiendo a otras zonas del país por medio del diario “Extra”, el cual, en la actualidad cuenta con 18 ediciones locales.

Colprensa es la única agencia de noticias en Colombia y tiene la particularidad de que es propiedad de las familias más poderosas de la prensa regional. Entre ellas se encuentra la familia Lloreda (El País), la familia Galvis (Vanguardia Liberal) y familias Gómez y Hernández (El Colombiano).

Y pare de contar. Que viva la paz, la de ellos.

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