La justicia colombiana condenó este viernes a cuatro de las personas que participaron en el homicidio de cuatro niños (los hermanos Vanegas Grimaldo) en zona rural de Florencia (Caquetá) el pasado 4 de febrero del 2015.
En la primera determinación, el Juzgado 2º Penal del Circuito de Florencia condenó a 50 años de prisión a Luz Mila Artunduaga como determinadora del delito de homicidio agravado (autora intelectual) por la muerte de los niños y por homicidio agravado en la modalidad de tentativa en contra de un menor de 12 años de edad, que sobrevivió porque se hizo el muerto y luego alertó a las autoridades.
Los crímenes ocurrieron en el corregimiento El Caraño, en jurisdicción del municipio de Florencia. En ese proceso se absolvió a José Aleisei García Ramírez por estos hechos.
Asimismo, fueron también condenados por estos hechos Crístofer Chávez Cuéllar (alias ‘El Desalmado) y Génderson Carrillo Ordóñez (alias ‘Chencho’) a 40 años de prisión. Ellos fueron los dos hombres que llegaron a la casa donde estaban los niños y, tras someterlos, les dispararon en la cabeza (quienes fueron determinados como los autores materiales del terrible hecho). Uno de los niños que no murió con ese único disparo, fue rematado. Estos hombres también fueron condenados por porte ilegal de armas.
En cuanto a Édinson Vega García, el juzgado lo condenó a 20 años de cárcel por su participación en estos hechos. Estos últimos tres hombres habían realizado un preacuerdo con la Fiscalía.
El móvil de este crimen se remonta a una disputa de tierras que existía entre el esposo de Luz Mila Artunguaga y Jorge Vanegas, padre de los niños Vanegas Grimaldo.
«En la investigación se encontraron evidencias y elementos materiales que señalan a Artunduaga como la persona que gestó la idea y contrató los sicarios que finalmente atacaron a los niños», dijo Luis González León, director nacional de fiscalías. Por ese hecho fue condenada a 50 años de prisión.
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