Y aquí no pasa nada


El departamento del Caquetá sin energía eléctrica por voladura de las torres de energía y su gente laboriosa y pujante ha quedado fría sin cumplir con sus actividades.
Emergencia en Tumaco, Nariño, donde el abandono es palpable.
Tragedia ambiental en el Putumayo donde cientos de galones de petróleo taponan la vía, causando grave daño al ecosistema que durará como mínimo 15 años en reponerse y la comunidad que vive de la pesca, los ríos y quebradas contaminadas ahora, están sin agua, sin poder desarrollar sus oficios cotidianos… Y aquí no pasa nada…
Mientras tanto, en las mesas de negociación donde se sirven habanos y licores en La Habana, Cuba, los señores de las FARC, tan campantes, gastándose el erario público de los impuestos que usted y yo pagamos en: servicios públicos, catastro, retención en la fuente, impuesto predial, etc.
Como conocedora y admiradora de estos agrestes y sugestivos paisajes territorios, va mi voz de rechazo y estoy de acuerdo con el gobernador del Putumayo; Jimmy Díaz, cuando dice: “Ni los campesinos ni los indígenas tienen la culpa de las diferencias del Estado”.



