Vuelven y juegan los indígenas


Después de la campanada de alerta dada por los Pastos, durante el reciente paro Agrario, al bloquear prolongadamente la carretera entre Pasto e Ipiales, para celebrar tardíamente el 12 de octubre, grupos indígenas de varias regiones del país, emprendieron su movimiento dirigido por la Organización Nacional Indígena de Colombia, Onic, y con cinco puntos principales para negociar con el gobierno central.
Entre estos se destacan el que tiene que ver con sus reivindicaciones por la ampliación de los resguardos, el desalojo de los actores armados: guerrilla, policía y ejército de sus territorios, así como el reconocimiento a la guardia indígena; la prohibición de gran actividad minera y cancelación de las licencias aprobadas en sus territorios; el rechazo a los Tratados de Libre Comercio, TLC y los acuerdos que afectan a los indígenas y productores nacionales en lo relacionado con importaciones subsidiadas y uso obligatorio de semillas transgénicas y certificadas por las multinacionales. Además, lo relacionado con avances en la consolidación de su autonomía administrativa en el manejo y planeación de los recursos del presupuesto nacional destinados a proyectos atinentes a la producción agropecuaria, educación, salud y cultura en sus territorios.
El movimiento indígena se produce en momentos en que el Movimiento Nacional Estudiantil, Mane, adelanta una jornada reivindicatoria por sus propuestas y mayor financiamiento para la educación estatal; en el país hay expectativa por la suspensión o continuación de los diálogos en Cuba, en vísperas de elecciones y en el puente sobre el río Mandivá, las Farc acaban de detonar una bomba como respuesta al anuncio del gobierno de intensificar acciones militares en el suroriente del país.
En el Cauca, el departamento pionero en cuanto a desarrollo de luchas indígenas en el país, se destaca el bloqueo a la vía Panamericana, en varios sitios entre La Agustina y La María, Piendamó impulsados por la Asociación de Cabildos del Norte del Cauca, Acin, que ha tomado una posición más radical que la asumida por los consejeros directivos del Concejo Regional Indígena del Cauca, Cric. Como consecuencia, el jueves 17 tuvieron enfrentamientos con policías del Esmad, enviados a despegar la vía y es de esperar que estos hechos violentos no aticen odios y divergencias agudizando los enfrentamientos y dificultando acuerdos pacíficos.
En fin, a medida que nos acercamos a las elecciones de marzo y los diferentes partidos definen sus posiciones políticas y candidaturas, en medio de negociaciones de paz con las guerrillas, se agitan y agitarán los diversos movimientos sociales en Colombia.



