¿VITRINEROS?


Probablemente por la proximidad del acto de firma del Acuerdo de Paz el próximo lunes ,ni el alcalde de Cartagena ni la Policía de esa ciudad, han acertado en entender que la grandeza del evento no requiere de medidas cachacas y que la presencia de los excombatientes de ambos bandos solo puede generar esperanza y no desasosiego.
Tres eventos criminales sucedidos en menos de una semana, el intento de secuestro o asesinato de uno de los 800 y pico de presos domiciliarios que viven en los muchos edificios turísticos de Cartagena. La muerte por robarle a un conocido beisbolista y el despojo del reloj rolex y los billetes del mitológico Turco Hilsaca y de otros comensales en pizzería de Bocagrande, han servido para montar una vitrina miserable que no le conviene a Cartagena y mucho menos a su alcalde Manolo, por corroncho que nos parezca cada vez más.
Prohibir los parrilleros de las motos, como hacen en el interior los cachacos cada que se presenta un problema de orden público, es tan ineficaz como provocador en una ciudad en donde el mototaxismo es a más de una forma de trabajo, una herramienta fundamental de movilización.
Creer que van a dar imagen de seguridad repitiendo los retenes policiales que se hacen en el interior para pedirle papeles a los turistas y transeúntes, es un acto masturbatorio. La presencia policial se ratifica con motos recorriendo permanentemente la ciudad y acudiendo inmediatamente al quite. El resto es pura vitrina de alcalde y policías.
Lo que si deja un mal sabor es ver la reacción por la seguridad de Cartagena cuando le robaron el rolex a Hilsaca y no cuando raponean en la bomba de El Amparo.



