Victoria Guzmán tejedora de lazos de esperanza

Victoria Guzmán tejedora de lazos de esperanza.
Por David Luna.

El Cauca carga las cicatrices de la guerra, pero la esperanza sigue encendida. Esa luz se refleja en los niños de la Institución Educativa Caña Dulce, en Piendamó, donde la cultura y la educación se convierten en refugio frente a la adversidad. Entre aromas de café recién tostado y el bullicio de los estudiantes, la gestora social del Cauca, Victoria Guzmán Vargas, caminaba con calma. Su cercanía no respondía a protocolos: escuchar y compartir eran el eje de su visita al “Festival Gastronómico y Arteshow del Café”, donde los niños mostraban platos y artesanías con el orgullo de quienes entienden que la tradición también es un proyecto de futuro.

Días después, en Popayán, su voz adquirió un tono distinto. Octubre, recordó, es un mes de memoria y de prevención. Más allá de la conmemoración del Mes Rosa, insistió en la urgencia de la detección temprana del cáncer de mama y en el cuidado como un acto de valentía. Su mensaje no apelaba a cifras ni estadísticas: era una invitación directa a las mujeres del Cauca a reconocerse fuertes y a priorizar su salud.
La ruta de Guzmán continuó en el Hospital Susana López de Valencia. Allí, la “Ruta del Sol” permitió a pacientes con largas estancias hospitalarias salir a respirar, escuchar música y compartir con sus familias. En medio de juegos y canciones, la gestora acompañaba con gestos simples: una palabra de ánimo, una mirada atenta, una mano sobre el hombro. Instantes breves que transformaban la rutina en alivio.

En la zona rural de Popayán, la escuela de Las Huacas abrió sus puertas con expectación. Los niños recibieron juguetes y regalos que despertaban risas y avivaban la imaginación. Más allá de la entrega material, el gesto dejaba un mensaje nítido: sus sueños cuentan, y el campo también merece oportunidades.
La agenda de Victoria Guzmán no concede pausas. Entre cultura, salud y educación, cada encuentro deja una huella de cuidado y participación. Su estilo, marcado por la escucha más que por el discurso, construye una narrativa distinta: la de una gestora que busca cimentar en la niñez, la prevención y la tradición los pilares de un Cauca más fuerte.



