Veinte años de impunidad
Para los de estrato socioeconómico bajo son remembranza de la ilusión perdida, destellos de esperanza que sembró Luis Carlos Galán en sus corazones, el hombre de “a la carga” y “ni un paso atrás” logró en poco tiempo volver a hacer creer a los pobres en que la salud, la educación con calidad y cobertura eran posible –vayas osadía- incluso para ellos. Los estratos altos lo vieron como un peligro para sus intereses, la mayoría enemigos de sus tesis y otros incluso determinantes en su asesinato en complicidad según las investigaciones con funcionarios encargados de su defensa.
Pero el tema no es el legado del Nuevo Liberalismo, movimiento del cual fue su jefe, el aspecto a comentar es la impunidad y lo poco que importa, a menos que sea la fecha de su efemérides, ¿dónde esta la gestión del ex presidente Cesar Gaviria para esclarecer los nombres de los autores intelectuales del homicidio?, ¿de cuál mes hablaba el fiscal Gustavo D’greiff para tener resuelta la incógnita sobre los responsables?, el “gran” general Maza Márquez ¿por qué queda cuestionado? Y en el colmo de los colmos, ¿cómo puede un insignificante hombre como Juan Lozano ufanarse de haber sido del combo de Galán y hoy estar al servicio del Ubérrimo?. ¿Qué hizo Valdivieso, pequeño Fiscal de la Nación, para aclarar la muerte de su compañero?.
A todos ellos que se callaron y se hicieron los de la vista gorda con la urgente necesidad de esclarecer este hecho para bien de la patria, en estos veinte años, con rabia les diré; son tan culpables como aquellos que jalaron del gatillo.
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Agosto 18-009




