UNA EXTRAÑA ANÉCDOTA DE OTRO MUNDO


Departíamos en el comedor de una hermana en el barrio Batán de Bogotá, Cuando uno de sus hijos con un amigo, apresurados entraron a la casa para llamar a otro, que estaba en el piso superior de la casa.
Mientras los mayores conversábamos, la irrupción de los niños despertó la atención de la mamá de ellos, levantándose rápido de la mesa y saliendo a la calle donde ellos estaban.
Pensando, que lo ocurrido era cosas de muchachos, pero al no escuchar ningún ruido, con mi otra hermana, mi hermano menor, y Germán Rojas del M-19, amigo del colegio, en ese momento refugiado en aquella casa, salimos afuera, viendo que en el cielo donde miraban ellos, había una extraña “cosa” del tamaño y a la altura aproximada de un avión comercial.
Era de forma ovalada y color amarillo como cuando se prende en la oscuridad un cigarrillo. Lo que me llamó más la atención fue descubrir, que la “cosa” tenía seis luces color neón a manera de ojos semejantes a los de un organismo vivo.
Todos y en completo silencio, observamos la “cosa”. Imaginé que allí podían hallarse seres de otro mundo encontrándole similitud a los OVNIS, conocidos desde niño en programas de TV, cine de ficción, prensa, magazines y revistas. De repente y de manera virtual, y sin hacer ningún movimiento de nave terrestre conocida desapareció, para volverse a detener un poco más allá con tamaño reducido. Con otro movimiento volvió a desaparecer y apareció convertido en un punto luminoso sobre el perfil de las colinas de Suba.
Sin quitarle la mirada vi al punto brillante perderse en las profundidades del firmamento a gran velocidad. Cuando momentos después indagué a alguna gente por el barrio para saber si alguien había divisado en el cielo el fenómeno, sólo unas personas, que salían de una tienda, dijeron: “Seguramente era el avión, que va a los Llanos”.
De vuelta donde habíamos estado, le pregunté a los niños, cómo lo habían descubierto, y ellos dijeron: “Salió del lado de La Calera, conteniendo otra rueda morada dentro de ella. Cuando ustedes lo vieron era anaranjado y había cambiado de forma. Eran las 6:00 p.m. de la noche clara del 6 de mayo del 1976.




