Un gobernador campesino y cafetero que nunca soltó la tierra. Octavio Guzmán recolecta café y también los frutos de su gestión.
Por David Luna.
El gobernador del Cauca, Jorge Octavio Guzmán Gutiérrez, volvió a los cafetales a sus raíces, donde nació y creció como hijo de agricultores. Con el canasto a la cintura, sombrero, botas y machete, se sumó a una jornada de recolección de café junto a niños del Centro Educativo Buena Vista y campesinos del Cauca, en una escena que evoca no solo sus raíces, sino su manera de ejercer el gobierno: con los pies en la tierra.

La visita se realizó en el marco del Día Nacional del Café y tras la sanción de la Ley 358 de 2024, que declara oficialmente al café como bebida nacional. Durante la jornada, la Gobernación del Cauca presentó la Feria Mundial del Café “Cauca sabe a café” y el Reto Maestros del Café, espacios creados para visibilizar la calidad del grano, el trabajo de las más de 94.700 familias cafeteras del departamento y su proyección internacional como símbolo de identidad territorial.

Pero el gobernador no solo está cosechando café. También está recogiendo los frutos de su gestión. Según el más reciente informe nacional de desempeño institucional, el gobierno departamental del Cauca ocupa uno de los diez primeros lugares a nivel nacional, destacándose por su capacidad administrativa, cumplimiento de metas, inversión social y eficiencia en el manejo público.

Para quienes lo conocen, no sorprende. Octavio Guzmán es el primer gobernador del Cauca con origen campesino y cafetero. Asumió el cargo el 1 de enero de 2024 y desde entonces ha mantenido una agenda centrada en el desarrollo rural, la salud, la infraestructura vial y la educación. Su estilo ha sido cercano, directo y coherente con su historia.
“El café que recojo hoy no es distinto al que recogía de niño con mi madre. Esta tierra me formó, me sostuvo y me enseñó. Gobernar el Cauca también es seguir sembrando confianza, cosechando resultados y no perder el vínculo con quienes construyen el día a día de este departamento”, señaló durante su participación en la feria.

La escena de un gobernador cosechando café al lado de niños y caficultores no fue un acto simbólico. Fue una declaración silenciosa de coherencia. Mientras Colombia celebra el café como bebida nacional, el Cauca lo reafirma como forma de vida, y su gobernador lo representa desde ambos frentes: el institucional y el campesino.
El evento reunió a más de 140 expositores y se proyecta como una plataforma de encuentro entre productores, empresarios y comunidades. La edición número catorce del Concurso El Mejor Café del Cauca también fue anunciada, reconociendo la excelencia y esfuerzo de quienes transforman el grano en sustento y cultura.

La gestión de Octavio Guzmán no solo se mide en cifras que lo ponen en el podio. Se respira en el campo, se ve en las escuelas rurales, se escucha en las comunidades que ahora participan activamente en el diseño de políticas públicas. Gobernar sin olvidar el origen, ha dicho, es la forma más honesta de representar.
Y así, entre surcos de café y balances de gobierno, el Cauca no solo siembra café, también cosecha dignidad y confianza.
