Todo Guachené se moviliza para rescatar la niña

Una masiva movilización de la comunidad con el fin de lograr la liberación de la menor raptada esta mañana se realiza en el municipio de Guachené.
Luego de que Proclama del Cauca lanzara la primicia sobre el rapto de la niña en Guachené, así registró la revista Semana la noticia:
Eran cerca de las 7:00 a. m de este jueves, cuando Alejandra, una pequeña de apenas 11 años de edad que se dirigía hacia el colegio, fue interceptada por varios hombres.
Los desconocidos, que según versión del secretario de Gobierno del municipio, eran de apariencia indígena, sujetaron a Alejandra y junto a otra compañerita las subieron a la fuerza a una camioneta azul turquí.
Según testigos, la otra menor logró escurrirse y bajar del vehículo en medio de la confusión de los captores que intentaban meterlas por la fuerza al automotor. Alejandra no pudo escapar.
De inmediato, vecinos, testigos y autoridades locales reaccionaron de una manera sorprendente y conformaron un cerco humanitario que persiguió a los captores. Ese cerco es liderado por el alcalde de Guachené, Francisco Paz, acompañado por cerca de 200 afrocolombianos del pueblo y el apoyo de integrantes de la guardia indígena del norte del Cauca.
Todo indica que ese cerco ciudadano dio resultados parciales, por cuanto el vehículo en el que huían los captores, fue abandonado en un sector conocido como El Palo, entre Caloto y Corinto, una zona conflictiva donde hace presencia la guerrilla de las FARC.
“Vamos a subir hasta Boquerón y Tacueyó si es necesario, pero nuestra meta es regresar con la niña”, dijo a Semana.com el mandatario que lidera el cerco humanitario, tras aclarar que no puede confirmar si hubo dos presuntos secuestradores retenidos en el sitio donde abandonaron la camioneta.
Si bien no es la primera vez que en esa región del país las comunidades, en especial las indígenas, se levantan contra el secuestro y enfrentan a los perpetradores, hasta ahora no se tenía noticia de una reacción solidaria de esa magnitud, liderada por comunidades afrocolombianas que viven en el Cauca.
Y esa actitud ciudadana cobra mayor fuerza porque en Guachené solo viven 20.000 personas y en su mayoría afros. Otro detalle es que aunque el norte del Cauca es considerado el vórtice de la guerra contrainsurgente, ese municipio está por fuera de las zonas señaladas con presencia guerrillera.
Otra de las razones que motivó semejante muestra de solidaridad y rechazo al secuestro, es que Alejandra es apenas una niña de 11 años de edad que cursa grado sexto en el colegio Jorge Eliécer Gaitán y es la hija del intendente Víctor Hugo Cantoñí Afolza, quien en la actualidad ejerce como comandante de Policía de Padilla, otro pueblo vecino de Guachené.
El coronel Iván Ramiro Pérez, comandante de la Policía de Cauca, valoró y aplaudió la reacción solidaria de la comunidad y argumentó que parte de ese aprecio se debe a que el suboficial “es muy querido en la zona por su labor como comandante”.
Si bien los indicios apuntan a que el secuestro de Alejandra pudo ser perpetrado por guerrilleros (debido a la zona hacia donde huyeron) o por encargo de ellos a través de delincuencia común, el oficial todavía no se compromete a hacer señalamientos sobre la autoría de semejante crimen.
En cualquier caso, lo importante es que esta vez ese secuestro no fue indiferente y todo un pueblo reaccionó oportunamente creando un cerco humanitario que a esta hora busca a Alejandra en las montañas de Toribío, uno de los santuarios de las FARC en esa región del país.




