TINTAS NEGRAS EN EL ALMA

![Rodrigo Valencia Q. - Donaldo Mendoza. Rodrigo Valencia-Donaldo Mendoza[1]](http://www.proclamadelpacifico.com/wp-content/uploads/2013/03/Rodrigo-Valencia-Donaldo-Mendoza1.jpg)
Especial para Proclama del Cauca.
R— Vi por internet un video impactante: niños del África bebiendo cuando las vacas orinan (!!!).
D— Una buena dosis de masoquismo.
R— No, no es masoquismo; es grito, la llamada de angustia de la penosa realidad. Ello deja tintas negras en el alma.
D— Los que suben esas cosas a internet lo hacen desde su situación de comodidad. Quizá para algunos de los sujetos de las imágenes su situación no sea tan dolorosa, es su circunstancia: busca un poco de agua y la encuentra.
R— Noooo; no podemos negar ciertas situaciones aberrantes que aquejan a ciertos sectores de la humanidad. Cada quien, nosotros, inclusive, nos quejamos continuamente de lo que nos sucede en carne propia, cosas que, comparadas con esas, son puras nadas irrisorias.
D— Tu «acción» y la mía se reducen a una «lucha» desde la silla y la pantalla del pc. Ahí es donde el escepticismo puede más que yo. Internet nos vende ilusiones.
R— Sí, la realidad es que no hacemos nada; cómodamente, desde nuestra silla, nos limitamos a ser espectadores pasivos. El mundo necesita acciones; la nuestra es una hipócrita sensación de «toma de conciencia».
D— Con el oficio diario de escribir o pintar le dices a la humanidad que no estás de espaldas a la realidad o de los problemas que la aquejan.
R— Me considero un cero a la izquierda; mis pocas escaramuzas sociales son tras bambalinas, en la más hóspita región de soledad y apartamiento.
D— Cuando leía la biografía de Gibran, en varios momentos te veía en las mismas situaciones. Veo que no debo tardar en prestártelo.
R— Por favor. A pesar de lo que me ha dicho acerca de su personalidad, creo que es un alma que supo encontrar un lenguaje iluminado, hermoso, de calidad suprema, destinado a ciertos sectores sensibles del espíritu y la cultura.
D— Así es. Allí hallé una frase que nos puede tranquilizar: ¿quién dijo que uno tiene que practicar lo que predica?
R— Jajajajaja. Me parece oír a Nietzsche, cuando decía que uno no está obligado a cumplir las promesas hechas.
D— Nietzsche y Maetrlinck fueron los dos autores que en el principio de su carrera más lo influyeron.
R— Sí, él leía bastante a Nietzsche en su juventud. Pero Gibrán «ablanda» las palabras del filósofo alemán, las eleva a un trono inefable, les quita toda culpa, las «redime» con un corazón dulce.
D— Tuvo la fortuna de hacer propios esos tonos para todos los tiempos de los libros sapienciales de la Biblia.
R— Gibran, un elegido por la PALABRA. Su tono entra, sube por la escalera infinita del alma que contempla.
D— Siempre será un alimento… espiritual.
R— Alimenta la sed del buscador, acoge con bondadosa presencia; tiende la mano al infinito, bordea el sentimiento de la gracia; despierta ojos nuevos en el alma. Gibran es un ojo que despierta poética y moralmente la conciencia.



