TERAPIA CON MANDALAS


El término Mándala es una palabra de origen sanscrito. Existen diversas técnicas para tratar pacientes con depresión, entre ellas se encuentra los Mándalas que tienen un origen y uso que varía según el país. En Estados Unidos el Ojo de Dios era usado por las tribus originarias como un símbolo para poder ver las ocultas. En México reciben el nombre de Huichol, eran elaborados por las tribus Coras y Huicholes provenientes de Nayarit, significaban para ellos los 4 puntos cardinales, el poder para entender todo lo desconocido y se entregaban a los recién nacidos como protección. En la india los mándalas son usados como técnica de relajación porque representan la espiritualidad.
Los libros para colorear Mándalas son muy comunes durante los tratamientos y los pueden usar: niños, adolescentes y adultos por ser una excelente herramienta para desarrollar la creatividad. Carl Jung fue el primer siconoalista en hacer uso de los Mándalas como herramienta terapéutica, porque para él eran representaciones de la mente, reflejo de lo consciente e inconsciente. Aunque muchos especialistas prefieren usar otras técnicas terapéuticas para tratar a sus pacientes y a partir de ahí existen los Talleres de Mándalas que tienen como objetivo la sanación interior, el autoconocimiento.
Para hacer este tipo de manualidad se pueden crear de diferentes tamaños, con algunos materiales como lana, macramé, hilo, plumas, pinchos de madera, palitos de árboles que caen al suelo, para quienes quieren construir algo más ecológico, mimbre o incluso vidrios que se colorean con pinturas especiales llamados Vitrales. Los diseños varían en sus formas, pueden ser rombos, estrellas, cuadrados. Tienen colores muy llamativos por la influencia del color en las emociones según la psicología de los colores.
La mayoría de ellos son elaborados por artesanos o principiantes que sin ninguna experiencia crean sus propios diseños para luego venderlos o exponerlos y gracias a la creatividad son convertidos en móviles, cuadros, llaveros, aretes o solitarios, para después usarlos accesorios de vestir o como objetos decorativos.
Si muchas personas comprendieran la importancia del arte como sanación, no tendrían que usar medicación con frecuencia para superar la depresión.



