Tensión en Tuluá tras quema de vehículos

Tensión en Tuluá tras quema de vehículos. El miércoles 4 de junio, el municipio de Tuluá, en el centro del Valle del Cauca, registró graves alteraciones de orden público tras confirmarse la extradición de Andrés Felipe Marín Silva, alias Pipe Tuluá, cabecilla de la banda criminal ‘La Inmaculada’.
Hombres armados incineraron tres vehículos en distintos puntos de la ciudad, incluyendo el corregimiento de Agua Clara y sectores del casco urbano. La Alcaldía Municipal decretó toque de queda desde las 6:00 p. m. hasta las 5:00 a. m. del jueves 5, como medida para contener los desórdenes y proteger a la población.

El ministro de Defensa, general (r) Pedro Sánchez Suárez, lideró una reunión de alto nivel con el director general de la Policía Nacional, general Carlos Triana, para coordinar la respuesta estatal. Ambas autoridades calificaron los hechos como una reacción violenta por parte de la estructura ilegal ante la decisión judicial que ordena la extradición de su jefe.

Alias Pipe Tuluá fue trasladado en helicóptero desde la cárcel La Picota, en Bogotá, hasta una estación de Policía, como parte del protocolo previo a su entrega a autoridades de Estados Unidos. El Ministerio de Defensa confirmó que la extradición obedece a una condena por múltiples delitos cometidos como líder de una organización delictiva con presencia regional.

Durante el encuentro institucional, se anunciaron medidas concretas, entre ellas: el refuerzo del dispositivo de seguridad en Tuluá, incremento de operaciones de inteligencia para ubicar a los responsables de los ataques, y acciones judiciales orientadas a desarticular las células activas de la estructura.
Varios comerciantes cerraron sus negocios ante el temor de nuevos hechos violentos. Tropas del Ejército Nacional y patrullas de la Policía permanecen desplegadas para garantizar el orden en el municipio.



