Sobre el ATEA se pronunció el arzobispo de Popayán


Sobre el ATEA se pronunció el arzobispo de Popayán, Omar Sánchez.
Al preguntarle sobre la Autoridad Territorial Económica y Ambiental, ATEA, aprobado el 28 de agosto, mediante decreto 1094 del gobierno nacional, que le concede autonomía al CRIC y la gran polémica generada en otros poblaciones indígenas, afro, campesinas y gremios empresariales que consideran que pueden afectar sus intereses, se pronunció el arzobispo de Popayán, Omar Sánchez Cantillo, en el mes de septiembre consagrado por la iglesia como el de los Derechos Humanos, conmemorando a San Pedro Claver, protector de los esclavos.
“Es una pregunta difícil por varias razones”, expresó monseñor.
“Digamos, el gobierno nacional se vio llamado a firmar ese acuerdo que desde antes de ser firmado tenía varias luces encendidas porque había preocupaciones sobre el documento. Yo, de modo propio, no he leído el documento, he oído voces de lado y lado. De modo que al final el Gobierno nacional tomó la decisión de favorecer en ese decreto la apuesta que está plasmada en el ATEA.
Sé que se ha abierto un debate muy amplio y va a necesitar de diálogo continuo, porque habrá quien se sienta beneficiado y habrá quien sienta efectivamente amenazados sus derechos. En reivindicaciones también históricas, el movimiento indígena ha hecho un largo camino, y ese camino lo ha llevado a tener posiciones muy enfocadas y de una estatura alta frente a los gobiernos que han transcurrido desde que el movimiento ha hecho su balance. Por supuesto, el CRIC tiene una agenda muy explícita, muy estudiada. Y yo, digamos, no soy autoridad en términos de lectura y juicio sobre decretos”.
Acerca del modo de resolver las inquietudes de otros grupos por parte del gobierno nacional, señaló: “He oído a personas de otros sectores expresar sus preocupaciones, todas legítimas. Ahora, ese es, digamos, el desafío que va a tener el Gobierno si dio un aval, si pudo firmar ese acuerdo o ese decreto, tendrá que ver cómo equilibra con los otros sectores del mundo indígena, campesino y afro, porque se traslapan muchos intereses legítimos. Tendrá que ver cómo, ahí sí, en términos indígenas, cómo armoniza ese decreto con el conjunto de derechos y de expectativas de otros sectores. Si queremos hacerle un bien al Cauca, vamos a tener que ponernos de acuerdo. ¿En qué? En que la mayoría de nosotros tiene expectativas sobre los propios intereses y aquí es necesario tener que ceder. No todos podemos todo lo que pedimos y tendremos que consensuar.
Yo digo que el Cauca tendrá opciones de salida. Tenemos un movimiento afro importante, el mundo indígena, tenemos sectores campesinos. Aquí hay un capital social asombroso y va a ser muy difícil si no somos capaces de apuntarle a lo esencial, a lo que no nos divida para después poder decantar en qué cosas podemos ir ahondando sobre lo local.
Mas adelante priorizó el dialogo como principal medio para entrar a resolver las diferencias: “Esa fue una apuesta de este Gobierno que no estoy autorizado a tocarla porque como no soy un jurista y no sé leer, digamos ese decreto en su puntualidad, no me quiero equivocar, pero ¿qué queda para mí concreto? Queda un camino de diálogo abierto, de fondo, porque fue una decisión de gobierno y será él el que tendrá que ayudarle al territorio a encontrar la hermenéutica correcta de eso y más adelante se tendrán que hacer precisiones. Está obligado. Desde abajo no puede ser, porque ya el Gobierno fue el que puso, digamos, ese plante en ese decreto y ahí tendremos, yo creo, que una larga discusión de la que hoy digamos, entra en el marco del Mes de la Paz, y ojalá, que sea en el diálogo donde se vayan viendo las bondades y las dificultades que ese decreto le trae al territorio Cauca.
Yo diría hasta ahí porque es un tema difícil. Entenderán que yo me ocupo de otros temas de la Iglesia y de otras cosas, pero estoy al tanto, por supuesto, y desde antes del decreto con ciertas personas yo ya había señalado: aquí hay preocupaciones de ciertos sectores, pero al final el tomador de decisión es el que afronta la crisis que genere. Que la tendrá que tramitar a lo largo del tiempo, porque, menos mal que aquí todos los sectores tienen gran capacidad de argumentación.
Yo esperaría que en sano diálogo se construya una salida a esta ATEA que ha generado tanto impacto en los otros sectores”.




