Jambaló enfrentó nuevos hechos de violencia desde las primeras horas del día. Ante la ofensiva de un grupo armado contra la población civil, la Guardia Indígena decidió cerrar todos los accesos al casco urbano con el fin de proteger a los habitantes y contener los movimientos de los atacantes. La medida busca asegurar corredores humanitarios y limitar el riesgo para las familias que permanecen en la zona.
Los reportes preliminares indican afectaciones en distintos frentes. Siete policías resultaron heridos, al igual que un mayor del Ejército. También se confirmó un civil lesionado y un niño alcanzado por los enfrentamientos. Un helicóptero que apoyaba las operaciones fue impactado y uno de sus tripulantes sufrió heridas durante el ataque.

Las autoridades locales informaron que la situación se mantiene activa y que las comunidades continúan en alerta mientras se evalúan nuevas acciones de protección. La demanda central es una coordinación estatal inmediata que permita respuesta humanitaria, respeto por las normas del Derecho Internacional Humanitario y acompañamiento a los distintos organismos que permanecen en el territorio.
Las autoridades indígenas insisten en que la seguridad de la población debe ser garantizada sin demora, dado el riesgo persistente en el municipio y la incertidumbre sobre los próximos movimientos del grupo armado.