La reforma laboral impulsada por el presidente Gustavo Petro fue archivada este martes tras la votación de la Comisión Séptima del Senado. Ocho senadores respaldaron la ponencia de archivo, mientras que seis votaron en contra, sellando la segunda gran derrota legislativa del Gobierno.
Desde la semana pasada, la decisión parecía definida cuando los ocho senadores que hoy reafirmaron su postura firmaron la ponencia de archivo. A pesar de las movilizaciones convocadas y las advertencias del Ejecutivo, el Congreso rechazó nuevamente uno de los proyectos bandera del Gobierno.
Los senadores que votaron por el archivo fueron Ana Paola Agudelo (Mira), Lorena Ríos (Justa Libres), Esperanza Andrade (Conservador), Honorio Enríquez (Centro Democrático), Miguel Ángel Pinto (Liberal), Berenice Bedoya (ASI), Alirio Barrera (Centro Democrático) y Nadia Blel (Conservadora).
Debate legislativo y posiciones encontradas
El ministro del Interior, Armando Benedetti, afirmó que el hundimiento de la reforma no altera los planos del Gobierno y anunció la posibilidad de una consulta popular. «A nosotros ya no nos importa si se hunde o no en el Congreso, ya el presidente y sus ministros han decidido que la consulta va sí o sí», declaró.
Por su parte, el senador Miguel Ángel Pinto (Liberal) señaló que la iniciativa tenía «vicios de inconstitucionalidad» al intentar modificar el artículo 53 de la Constitución sin ser una ley estatutaria. «Este proyecto, desde su trámite inicial, está viciado de inconstitucionalidad», sostuvo.
El ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, defendió la reforma y aseguró que promovía la contratación a término indefinido como norma general, además de establecer controles sobre el uso de contratos a término fijo. «Aquí no hay ninguna inconstitucionalidad. Esta es una reforma con arreglo a la Constitución y la ley», afirmó.
Polarización en el Congreso
Durante la sesión, la presidenta de la Comisión Séptima, Nadia Blel, dio la palabra a varios senadores que no forman parte de la célula legislativa. Entre ellos, Carlos Meisel (Centro Democrático) criticó las declaraciones de Benedetti y advirtió sobre la falta de consensos en el proceso.
Desde el Pacto Histórico, la senadora Isabel Zuleta sostuvo que la reforma era «de sentido común» y que su hundimiento representa un retroceso en los derechos laborales.
Otros congresistas como Paloma Valencia, María José Pizarro e Inti Asprilla intervinieron en defensa o en contra del proyecto, reflejando la profunda división que marcó el debate.
El senador Alirio Barrera (Centro Democrático) cuestionó la respuesta del Gobierno a la decisión del Congreso: «Hoy marchan y quieren incendiar el país porque el Senado no hace lo que el Gobierno quiere que haga».
En medio de la discusión, el senador Fabián Díaz (Alianza Verde) defendió su ponencia alternativa y cuestionó la falta de escucha a sectores que apoyaban la reforma. «Esta no es una reforma para unos votos, es para todos los trabajadores», expresó.
Futuro incierto para la reforma
El hundimiento de la reforma laboral representa un nuevo revés legislativo para el Gobierno de Petro, que ahora deberá evaluar nuevas estrategias para impulsar cambios en el sistema laboral. Mientras tanto, el debate sigue abierto y la posibilidad de una consulta popular comienza a tomar fuerza.