Quedó definida la hoja de ruta para la implementación del proyecto piloto del acuerdo de desminado y descontaminación de artefactos explosivos. “Es la primera y más importante medida conjunta para desescalar el conflicto y, sin lugar a dudas, se trata de un paso para acabar la tragedia de las minas que fueron cruelmente sembradas en nuestros campos. Los puntos iniciales están ubicados en los departamentos de Antioquia y Meta. El inicio efectivo de las operaciones tendrá lugar en los próximos días. Se hará contando con la amplia experiencia del Batallón de Desminado de las Fuerzas Armadas colombianas y con la presencia y colaboración de miembros de las FARC, bajo la garantía de una conocida ONG Noruega”, dijo Humberto De La Calle, jefe de la Delegación de Gobierno Nacional en La Habana, Cuba.
“Este es el comienzo de planes más amplios para descontaminar los territorios. Una tarea que responde a una necesidad humanitaria urgente. Como se sabe, desde hace ya lustros, la fuerza pública colombiana prohibió la implantación de minas. Por cierto, en el día de ayer, el ELN exhibió una pierna arrebatada por una mina a un soldado. Un acto de sevicia que rechazamos y que debe ser repudiado por la comunidad nacional e internacional como lo señaló el presidente Santos”, manifestó De La Calle.
De otra parte, la Subcomisión Técnica del Fin del Conflicto terminó la primera fase de trabajo en la que fueron escuchados expertos internacionales quienes expusieron casos de cese al fuego en el marco de diferentes procesos de paz. El grupo de generales y los delegados de la guerrilla, empezaron ya la segunda fase en la cual intercambiaron sus visiones concretas de un modelo propio de cese del fuego y de hostilidades bilateral y definitivo. “El consejo y la experiencia en el campo de los altos oficiales que nos acompañan ha sido eficaz y positivo”.
“El compromiso de las FARC debe ser mayor. Es imperativo que detengan ya, de inmediato, el reclutamiento de menores de 18 años. Y que además afirmamos que es indispensable la adopción de un plan con supervisión internacional para excluir los menores ya incorporados en las filas de las FARC. Esas realmente son las muestras que la sociedad necesita para recobrar la confianza en las conversaciones. Se requieren hechos, no sólo retórica y explicaciones”, indicó De La Calle.
“Los colombianos no debemos cesar en el empeño de conseguir la paz”, puntualizó el jefe negociador del Gobierno Nacional en La Habana, Cuba.
