Se desinfla el porvenir


Se desinfla el porvenir

Van pasando, como agachados, los días. Tratan de no dejar ver lo que hay por dentro, pero es inútil. Es demasiado evidente lo que ocurre. No digo por la temperatura o si llueve o hace frío. No hablo del clima, como cuando alguien no tiene de qué hablar y hay miradas al vacío.
Estos escasos meses de nuevo gobierno son una pequeña muestra de lo que seguirá, seguramente. El que es, será, dice el vulgo. Y siempre dice la verdad.
Un presidente no es un aprendiz de la política. Sea porque sabe o porque no sabe sino obedecer. Como los prestidigitadores o clowns en el circo que hacen y hablan ocultando el pañuelo o la moneda en la manga o entre los dedos.
El presidente nuevo, – ya no lo es -, porque pronto se ha dejado conocer, ha dado a conocer su cuño, su novatada. La economía caminará para atrás. No hay confianza en el mercado porque todo está subiendo y está a la deriva la economía. No bien se sentó en el solio de aquel Bolívar y otras grandes figuras, ha dejado ver las cartas, sin que le tiemble la mano. Como hacen los temerarios, los que confían en la suerte. Es el mundo del subuso, del mercado al revés.
No es que el Estado cuida al ciudadano sino que el pobre tiene que alimentar al rico. Los de arriba no pagan IVA pero los pobres tienen que pagarlo hasta por el huevito y la leche del bebé.
No. Hay que favorecer la producción y los grandes financistas porque tenían IVA y los pobres faltaban por entrar en esos costos en la aguadepanela o los pericos tibios que mezclaban con arroz a medio día.
No es el Estado el que cuida que haya comida en los campos, que lleguen mercancías a buenos precios para el mercado nacional. No. Es el ciudadano, el pobre, el que debe contribuir a los gastos del Estado y dejar descansar a los grandes productores que estaban pagando el IVA. En su gobierno los ricos descansarán y los pobres sentirán el duro pagar los platos rotos. La Constitución, los textos de grandes economistas habrá que olvidarlos, el mercado colombiano empezará la era Duque-Carrasquilla. Una llave sapiente ya aprendida en 117 municipios.
Cantaremos en escuelas y colegios el himno nacional al revés: ¡Empezó la horrible noche! Desde Cauca a Boyacá en los campos, resuena y los que sufren maldicen su obligación. Ya hoy hubo paro de transporte en Cali y la gente tuvo que correr para no llegar tarde al trabajo porque ahora la vida será más costosa. El pobre le tendrá que ayudar al sufrido empresario multinacional a pagar el IVA.
Son medidas regresivas, represivas, sacarle hasta el último centavo al bolsillo del pobre. El reino de pulgarcito ayudándole al gigantón Goliat inepto. De un manotón le ha metido la mano al bolsillo nuestro sagaz Carrasquilla, como su nombre lo anuncia. ¡Válganos, el que nos trajo!
08-11-18 5:10 p.m.
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