Ir al contenido principal

Red de Medios Proclama del Pacífico Noticias

Pico y Placa Viernes:
Popayán 7 y 8
Cali 7 y 8
Viernes, 2 de octubre de 2026
viernes 15 marzo, 2013 a las 9:02 am

Reflexiones sobre el paro cafetero

Logo Proclama del cauca

Carlos E Cañar Sarria

CARLOS E. CAÑAR SARRIA

Por fortuna acabó el paro cafetero. Problemas arraigados desde hace muchos años lo suscitaron. Razones justas desde luego, pero injustos los procedimientos para demostrar el descontento. Once días de bloqueo de la vía internacional en algunas regiones terminaron generando un caos económico y social. Las actividades cotidianas se trastocaron; los derechos al trabajo, al libre tránsito, a la libertad, a la educación, a la vida, a la salud, etc., quedaron limitados, denegados, suspendidos o postergados.

La protesta social se legitima en la medida en que se exijan unos derechos sin vulnerar otros. Y aquí, a los organizadores del paro se les fue la mano. Mejor dicho, se propasaron.

Por fortuna hubo arreglo concertado a pesar de que las negociaciones se prolongaron demasiado. Se demostró la poca capacidad de intermediación de líderes municipales y regionales. Que si se les vio algún esfuerzo por interceder en la solución del conflicto, no les pararon bolas. Ya por carecer de peso a nivel nacional, o bien por su falta de representatividad. Incluso, a nivel del gobierno central, poco pudieron hacer solos algunos ministros hasta que apareció el vicepresidente Angelino, quien nuevamente demostró su capacidad de negociación.

El presidente Santos autorizó a Angelino intermediar en la solución del conflicto, pero faltará ver, para quien o para quienes serán los réditos políticos en los próximos eventos electorales. Episodios se han dado en que no se sabe a ciencia cierta si Angelino está en el Gobierno o en la oposición.

En el caso del Cauca, en las redes sociales no faltaron quienes echaron las culpas del paro y de las secuelas del mismo a la dirigencia política regional. La verdad es que se tiene la concepción de que los congresistas caucanos no se dejan ver las caras en los momentos de crisis. Por algo será. Pero no se puede generalizar porque hay excepciones.

Se quedaron con los crespos hechos quienes pretendían aprovechar la coyuntura para desestabilizar el gobierno de Santos, de promover una insurrección, tal como lo comentó el Ministro de Gobierno. Santos en uso de la mesura y de la racionalidad, no se dejó tentar por el demonio de la fuerza para dirimir el conflicto. Que puede servir como mal precedente hacer paros y taponar vías para ejercer presión, es cierto; pero en un país donde se aspira consolidar procesos democráticos, hay que evitar soluciones que de por medio, representen costos de vidas humanas y por qué no decirlo, más estragos económicos.