Ir al contenido principal

Red de Medios Proclama del Pacífico Noticias

Pico y Placa Viernes:
Popayán 7 y 8
Cali 7 y 8
Viernes, 2 de octubre de 2026

Reflexiones

Toros - Popayán
Carlos E. Cañar Sarria
CARLOS E. CAÑAR SARRIA [email protected]

Primera. No convence el argumento de Álvaro Grijalba en el sentido de que “el toro de casta muere con dignidad, dando la pelea y creando un arte”, en artículo reciente en que hace la apología a las corridas de toros. ¿Qué entiende por arte y qué entiende por dignidad? Es una actitud irracional convertir la muerte cruel de los toros en un espectáculo; más aún en una época como la nuestra donde se hacen campañas y esfuerzos en todo el mundo por el respeto a la Naturaleza, la conservación del medio ambiente, la protección de los animales y la convivencia civilizada de los pueblos. Uno de las justificaciones para que en algunas ciudades colombianas se hayan suspendido las cabalgatas en tiempos de feria, es precisamente para evitar el triste espectáculo del maltrato de los caballos. No resulta coherente suprimir unas cabalgatas al tiempo en que se autorizan unas corridas de toros.

Es posible que sea difícil convencer a los aficionados a los toros de la no conveniencia de este tipo de espectáculos. Estas ‘diversiones’ en nada contribuyen en la construcción de una cultura moderna, que como toda cultura se consolida paulatinamente y se reproduce en las nuevas generaciones con indiscutibles repercusiones en la sociedad. Hay gustos para todo-se dice- y esto es respetable siempre y cuando los gustos y preferencias en nada perjudiquen la armonía entre el hombre y la Naturaleza incluyendo en ésta a los animales. No necesariamente para ser anti taurinos se tiene que ser vegetarianos y el no ser vegetarianos en nada justifica la muerte cruel de los animales y mucho menos como espectáculo. Los tiempos han ido cambiando y con ello las prácticas sociales. Hace varias décadas los niños y jóvenes tenían como diversión “ir a matar pájaros” con unos aparatillos que se llamaban caucheras a las que se les colocaba una piedra que se encargaba de matar a las aves para ser lucidas como trofeos. Hoy casi nadie hace eso, porque en mucho han servido las campañas de protección a la Naturaleza, al medio ambiente y a los animales. Como van las cosas, inexorablemente las corridas de toros tienden a desaparecer.

Segunda. Por lo que se alcanza a sentir, la temporada de Navidad, fin y comienzo de año en general se ha desarrollado en condiciones pacíficas. La decisión unilateral de las Farc de suspensión de ataques e incursiones se percibe y ello afianza el optimismo en los diálogos que se vienen desarrollando en La Habana y que los colombianos esperamos culminen con éxito en este 2015. El país entero se está alistando para el postconflicto. La paz como empresa colectiva requiere de una disponibilidad de todos los actores sociales y no es necesariamente responsabilidad del presidente Santos. Gestos de paz es lo que reiteradamente se le ha venido exigiendo a las Farc y si estos gestos se producen, la paz será un hecho.

Es indispensable reconocer la gravedad que tiene la polarización de la sociedad colombiana. Estanislao Zuleta afirma que el reconocimiento del problema de la violencia significa que existe voluntad para afrontarlo y combatirlo: “Desde todos los enfoques que puede dar el abigarrado panorama político colombiano se reclama la democracia, se afirman los derechos humanos. En el más violento país de Latinoamérica no hay una bandera más popular que la paz. Nadie se atreve a presentarse en las confrontaciones electorales a nombre de otra cosa: democracia y paz son las consignas de todo el espectro político, desde la extrema derecha hasta la extrema izquierda, nadie resultaría creíble si no los promoviera”.

Tercera. Por los medios de comunicación nos enteramos que hace unos días, a iniciativa del alcalde Fuentes, se dio la inauguración de un salón o sala de exhibición de fotografías de los alcaldes de Popayán elegidos popularmente. Algunos asistieron, otros no. Nada sustancial frente a los problemas que aqueja a la ciudad que suena más a culto a la personalidad que a cualquier otra cosa. No es que se pretenda descalificar a los alcaldes elegidos popularmente, pues algunos tuvieron buenas realizaciones, entre otros, Luis Fernando Velasco y Víctor Ramírez. Lo importante de los ex burgomaestres no es cómo fueron elegidos sino medir el impacto de sus administraciones en la municipalidad. En conclusión, hay temas más importantes de qué ocuparse. Hace unos años a un presidente del Concejo de Popayán le dio por proponer un salón donde se ubicaran las fotografías o imágenes de los presidentes del Concejo de la última década. Al final no recordamos en qué quedó esta iniciativa que fue criticada por la opinión pública.

Cuarta. Comprobamos que algunos taxistas no están utilizando los taxímetros y hay abuso en el cobro de las carreras. La ciudadanía necesita saber si esta medida se aplica o no y cómo se controlan los abusos y desmanes de los conductores.

Articulos relacionados

miércoles 30 septiembre, 2026 a las 11:40 am

CEO suspende energía cerca de Estrella Roja en Popayán

martes 29 septiembre, 2026 a las 12:06 pm

Herencia monstruosa