El Gobierno nacional y las disidencias de las FARC acordaron la implementación de un plan piloto para sustituir 7.500 hectáreas de hoja de coca por cultivos de cacao en el departamento de Nariño. La iniciativa, firmada el 30 de junio, incluye la participación de líderes sociales, consejos comunitarios y delegados de paz, en zonas rurales de Tumaco y Roberto Payán.
El programa se enmarca en el proceso denominado “Renacemos por la paz y las transformaciones territoriales de Nariño y Putumayo”, cuyo propósito es facilitar la transición hacia economías lícitas y fortalecer la autonomía de las comunidades campesinas. Su ejecución comenzará el 7 de julio de 2025, con una inversión inicial de ocho mil millones de pesos.
La Dirección de Sustitución de Cultivos Ilícitos (DSCI) supervisará el proceso, que incluirá georreferenciación, censo comunitario y entrega de kits productivos. En la primera fase se sustituirán mil hectáreas de coca por cacao. Las demás serán reemplazadas progresivamente, según los resultados obtenidos y la disposición de las comunidades involucradas.

Entre los compromisos adquiridos figura la administración colectiva de los recursos, la verificación técnica de avances y la evaluación del impacto en la vida económica local. Las acciones se concentrarán inicialmente en los territorios de los consejos comunitarios Patía, Progreso, Catangueros, Río Mexicano, Telembí y La Ensenada.
El acuerdo prevé que cualquier expansión del piloto hacia otros municipios como Olaya Herrera, Francisco Pizarro o Magüí Payán será discutida colectivamente. Las partes ratificaron la importancia de la concertación, el respeto a la autodeterminación y el papel activo de las comunidades en la construcción de paz.
La sustitución voluntaria de cultivos se plantea como una medida para enfrentar los efectos persistentes del conflicto armado, la economía ilegal y la presencia de actores armados. Este programa piloto busca consolidar relaciones distintas entre el Estado, los territorios y quienes han estado vinculados a actividades ilícitas, apostando por alternativas sostenibles desde lo rural.

