Ir al contenido principal

Red de Medios Proclama del Pacífico Noticias

Pico y Placa Viernes:
Popayán 7 y 8
Cali 7 y 8
Jueves, 1 de octubre de 2026

RE-SEÑAS, DE UN RE-NEGADO

RE-SEÑAS, DE UN RE-NEGADO
Bulevar de los Días
Por Leopoldo de Quevedo y Monroy
Loco-mbiano
RE-SEÑAS, DE UN RE-NEGADO
http://www.websanjorge.es/wordpress/2012/03/pasajes-preferidos-las-3-negaciones-y-las-3-reafirmaciones-de-pedro/

El decidido e impetuoso Pedro, pescador de oficio y remendador de redes, fue uno de los primeros en entrar al colegio de los doce elegidos. Su patria era el lago-mar de Galilea. Allí tenía su imperio y los peces eran su vecindario y compañía de su existencia. De madrugada salía en su barca, con redes, anzuelos y sebos a practicar el arte que aprendió de su padre el Zebedeo.

Una simple mirada le bastó al judío que comenzaba a reclutar seguidores para su misión redentora. Jesús a sus 30 años, en zapatillas recorría riberas, regiones cenagosas, observaba grandes rebaños de cabras y ovejas y pastores que los cuidaban. Así conoció a Pedro, hombre de unos 45 o 50 años. Alto, fornido, de ojos vivos, de cara sonriente y dientes completos. Ya asomaban en lo alto de su cabello bastante ralo unos hilos blancos.

Desde chico se ocupaba con su padre en la labor más obvia de su comarca. Pescar y cuidar que barca, remos, redes y señuelos nunca faltaran. Se hizo experto en conocer la hora, los días, los lugares y señales donde encontrar pesca abundante. Cuando regresaba a la orilla, llegaba con su barca llena de salmón, bagre, lisas, corvinas y bacalaos. Tenía fama de conocedor de los secretos del mar y pescador exitoso.

«Yo te enseñaré a pescar hombres. Ven y sígueme», le dijo. Y, él abandonó el muelle, la barca, las redes y se fue tras la huella que le trazaba. Poco a poco se fue convirtiendo en el líder más emprendedor y fiel del séquito que se empezó a formar. Allí estaban también Mateo el jefe de finanzas, Santiago el organizador, Judas el dueño de la bolsa y Juan el joven. Ellos se encargaban de organizarle la agenda diaria.

Volvió un día a navegar con su Maestro y, de pronto, hubo tormenta en la mar. La barca parecía naufragar. No había radar, ni salvavidas y las olas amenazaban voltear la nave con todos sus ocupantes. El más afanado era el curtido Simón Pedro. Pero, Jesús levantó su mano y ordenó a los vientos que dejarán de molestar. De inmediato, como una oveja mansa, el mar amainó.

Algún día, curioso,  Jesús quiso saber qué pensaban en la región sobre su persona y misión. ¿Quién dice la gente que soy yo?, – preguntó. Algunos dicen que el Mesías, otros que eres un profeta. Y luego preguntó: «¿Y, ustedes quién creen que soy yo? De inmediato Pedro sin dudarlo tomó de primero la vocería y respondió: Tú eres el enviado de Dios. Y Jesús le respondió y yo creo que tú eres Piedra fundamental, cuanto ates y desates en la tierra también será atado o desatado en mi reino.

Pedro se ganó la confianza del Maestro. Presenció sus milagros, abría paso en las congestiones de las turbas que lo seguían y sabía de sus amistades con Marta, María, su hermano Lázaro y el ricachón José de Arimatea. Un Jueves organizó una cena de amistad con los doce incondicionales. Al final, Jesús con tristeza miró a Pedro y le dijo: Esta noche antes de cante el gallo me negarás tres veces. Y Pedro le juró que jamás lo haría. La historia dice otra cosa.

Articulos relacionados

jueves 1 octubre, 2026 a las 7:12 pm

Operativos, más ONU y CHINA

jueves 1 octubre, 2026 a las 6:17 pm

Almaguer se alista para su campeonato de tejo