Las características de los tiempos actuales, inciertos, turbulentos, de cambios inesperados, cuando el país abriga la esperanza que el proceso de paz en curso arribe a buen puerto, fueron el incentivo para que la Administración Municipal de Puerto Tejada, orientada por su alcalde, Gustavo Alberto Hincapié Palomeque, decidiera comprometerse en un modelo de gestión novedoso, entendiendo por gestionar, la realización de diligencias que fueran necesarias para lograr un beneficio social, que recuperara la cultura, los valores, la confianza, el compromiso, la creatividad y la solidaridad entre todos los portejadeños.
Hincapié Palomeque es consciente de que tantos años de pobreza, marginación y exclusión social que padeció Puerto Tejada fueron responsables del debilitamiento del tejido invisible que permite a la sociedad proyectarse hacia un futuro promisorio. Por eso, desde cuando inició su administración, supo que su municipio estaba en graves problemas, casi un enfermo terminal, en consecuencia, su entrega ha sido total por la recuperación, sabiendo que su gestión como alcalde 2012-2015, no sería la meta, sino apenas, la partida.
Para garantizar la sobrevivencia y proyección de la Administración Municipal de Puerto Tejada hacia el objetivo común de creciente bienestar en medio de una población que ya no creía en la institucionalidad, en medio de las expresiones de rebeldía de los excluidos, traducida en delincuencia, inseguridad ciudadana, pandillas, “barras bravas” que congregan jóvenes sin futuro y sin sentido de pertenencia, Gustavo Alberto Hincapié decidió jugársela, a veces de manera incomprendida, por alternativas legítimas de integración social, que devolvieran la credibilidad ciudadana a la administración pública, por la construcción de confianza y por el fortalecimiento de la ética pública en el ejercicio de la función administrativa.
Hoy se muestra satisfecho junto con su equipo de gobierno por la labor cumplida a pocos meses de culminar su período, porque ha realizado una labor de gobierno íntegra, eficiente y transparente que poco a poco le ha ido devolviendo a Puerto Tejada su carácter solidario, inclusivo y promotor de objetivos colectivos.
También Gustavo Alberto es consciente de que aún falta mucho por hacer para eliminar las causas de la crisis social que ha dejado secuelas de gran profundidad en la sociedad portejadeña. Y en el diseño de esas infortunadas causas hubo políticos “irresponsables”, y modelos de gestión profundamente defectuosos que alentaban a perseguir oportunidades sin ética alguna y sin tener en cuenta sus consecuencias a largo plazo, anteponiendo sus propios intereses y ambición personal a los del colectivo social.
De ahí la necesidad de rescatar urgentemente la gestión. Un modelo de gestión bien elegido, que puede ser la fuente de creación de valor económico y social; lo anterior, es lo que tratamos de resaltar en el resumen que publicamos en la edición impresa que circula a partir de este viernes, que esperamos sirva para mostrar una gestión más ética, abierta, participativa y transparente.
