Proclama del Cauca visita la Hacienda El Paraíso
En el Valle del Cauca, donde se inspiró y desarrolló la novela María, de Jorge Isaacs, los muchachos Proclama del Cauca, en su descanso de final de año se integraron a la historia, inclusive, vistiendo los románticos trajes que se usaban en el siglo XIX.
La hacienda El Paraíso, en municipio El Cerrito, es el bucólico escenario natural de los desdichados amores del hacendado Efraín y su hermana adoptiva María, pero también de los de Nay (Feliciana) y Sinar, con separación y muerte incluidas.
Allí según la foto, aparecen como nuevos protagonistas, Johan Palomino, diseñador; Jhonnatan Orejuela Ramos, ingeniero de sistemas; Dayana Ossa, directora Proclama Popayán; David Luna, gerente; Yineth Benítez Ríos, contadora; Kelly Stephany Cortes Ceballos, periodista community-mánager; Álvaro Taborda, diseñador gráfico y Oskar Eduardo Moreno Álvarez, director Proclama del Cauca Radio.

La Hacienda el Paraíso es una Casa Museo, ubicada al pie de los cerros de la Cordillera Central, construida entre 1802 y 1815 por Víctor Cabal, ganadero de Buga y ex alcalde de la ciudad de Cali. El 20 de junio de 1828 fue vendida a don Jorge Enrique Isaacs, padre del poeta autor de la novela María, en manos de quien estuvo hasta el 15 de junio de 1858. El 18 de abril de 1953 fue adquirida por el departamento del Valle del Cauca y su primera restauración la realizó el maestro Luis Alberto Acuña en 1954. Fue declarada Monumento Nacional el 30 de diciembre de 2017.
Según descripción de Wikipedia: “Todo el edificio está rodeado por canales de agua que impedían el paso de insectos y serpientes y garantizaban la frescura en sus interiores. Además, está provista de frescos balcones y frondosa vegetación. Desde la entrada a la hacienda y hasta su escalera se extiende un precioso jardín de rosas en el que, según la novela, María recogía cada mañana las flores más frescas para su amado Efraín.
Otro testigo del amor entre María y Efraín es una piedra inmensa, ubicada en la parte delantera de la hacienda y también descrita en el libro”.
En esta fotografía, ya en modo siglo XXI:

