Popayán y el Cauca despiden a Juan Carlos Banguero Arturo

Profundo pesar ha causado en Popayán y diferentes municipios del Cauca el fallecimiento de Juan Carlos Banguero Arturo, reconocido representante de ventas de medicamentos, trabajador del Grupo Droguerías Alianza de Occidente, DAO, y diácono electo de la iglesia La Milagrosa.
Su partida deja una profunda tristeza entre sus familiares, amigos, compañeros de trabajo, clientes, integrantes de la comunidad católica y quienes tuvieron la oportunidad de conocerlo a lo largo de su vida personal y profesional.
Durante años, Juan Carlos recorrió droguerías y establecimientos farmacéuticos de Popayán, Timbío y otras localidades del departamento. En cada visita construyó relaciones basadas en el respeto, la confianza y la cercanía. Propietarios, administradores y colaboradores del sector farmacéutico lo recuerdan como un hombre amable, responsable y servicial, siempre dispuesto a ofrecer una sonrisa, una palabra de ánimo o una ayuda oportuna.
Su trabajo en DAO le permitió ganarse el reconocimiento y el afecto de numerosas personas. Sin embargo, quienes compartieron con él destacan que su mayor legado no se encuentra únicamente en su trayectoria laboral, sino en la calidad humana con la que trató a cada persona que encontró en su camino.
Una vida marcada por el servicio y la fe
Su condición de diácono electo de la iglesia La Milagrosa reflejaba una vocación de servicio que también estuvo presente en su vida cotidiana. Su fe, su compromiso con la comunidad y su disposición para acompañar a los demás hicieron de Juan Carlos una persona apreciada dentro y fuera de los espacios religiosos.
Para su familia fue esposo, padre, abuelo, hermano y compañero. Para sus amigos fue una presencia cercana y sincera. Para sus colegas y clientes fue un hombre de palabra, comprometido con su labor y respetuoso en cada relación que construyó.
La Administración Municipal de Popayán expresó sus condolencias a su hija, Valeria Banguero Rubio, contratista de la Alcaldía, y acompañó con respeto y solidaridad a su esposa, Adriana Rubio; a su hijo, Juan Andrés Banguero Rubio; a sus nietos y a los demás integrantes de su familia.
“Elevamos una oración por su eterno descanso y deseamos que el amor de sus seres queridos, la fortaleza y la esperanza sean consuelo para sus corazones”, señaló la Alcaldía de Popayán en su mensaje institucional.
En Timbío, comerciantes y trabajadores del sector farmacéutico también lamentaron la noticia. Allí era ampliamente conocido por las visitas que realizó durante años a droguerías y establecimientos comerciales, en los que dejó recuerdos de respeto, honestidad y calidez humana.
La familia Muñoz Bolaños, encabezada por Felipe Muñoz Bolaños, y la firma Drogas La Salud se sumaron a las expresiones de solidaridad y elevaron una oración por el descanso eterno de Juan Carlos y por la fortaleza de sus seres queridos.
Un recuerdo que permanecerá
La muerte de Juan Carlos Banguero Arturo enluta a una familia y conmueve a una comunidad que reconoce en él a un hombre dedicado al trabajo, a la fe y al servicio.
Quedan sus enseñanzas, los momentos compartidos, su forma amable de relacionarse con los demás y el afecto que sembró en cada lugar al que llegó. Su ausencia será dolorosa, pero su memoria permanecerá en su esposa, sus hijos, sus nietos, sus compañeros y en todas las personas que recibieron de él una palabra generosa.
Desde Proclama del Pacífico expresamos nuestras más sentidas condolencias a su esposa Adriana Rubio; a sus hijos Valeria y Juan Andrés; a sus nietos, familiares, amigos, compañeros del Grupo DAO, integrantes de la iglesia La Milagrosa y miembros del sector farmacéutico del Cauca.
Que encuentren consuelo en la fe, fortaleza en la unión familiar y serenidad en el recuerdo de una vida que dejó huellas de bondad, servicio y respeto.



