Pobreza y desigualdad en el Cauca


Pobreza y desigualdad en el Cauca.

La región caribe rica en carbón y níquel, el Pacífico biogeográfico y, el oriente rico en petróleo y coltán. En estas regiones hay abundantes riquezas naturales que generan inmensas fortunas a las compañías multinacionales que las explotan pero las personas que las habitan tienen altos niveles de pobreza y desigualdad.
Una apresurada respuesta puede ser que la inversión social, vía impuestos, no se han distribuido de forma que beneficien a la mayoría de la población. Lo anterior lleva a colegir que la planeación estatal ha fracasado. Parece ser que las sombras de la incompetencia y la corrupción la abrigan. Colombia es una paradoja pero el Cauca no es la excepción.
El producto interno bruto (PIB) es el indicador utilizado para medir la riqueza de la economía de un país. En el 2023 el PIB en Colombia se tasó en 1.572 billones de pesos. El Cauca aportó $28 billones, el 1,7%. Los departamentos con mayor contribución son Bogotá con $361 billones, el 22,9%, y Antioquia con $212 billones, el 13,4%.
La pobreza y desigualad pueden medirse, para ello se utilizan varias herramientas, entre otras: la línea de pobreza monetaria, el índice de pobreza multidimensional y el Índice de Gini.
La primera, es el valor que necesita una persona al mes para adquirir una canasta básica de alimento, pagar servicios y otros bienes mínimos para vivir. La segunda, es una medición que refleja las múltiples carencias que enfrentan las personas pobres en sectores como educación, salud, entre otros. La tercera, mide de la desigualdad económica de una sociedad. Gini toma valores entre 0 y 1; un valor que tiende a 1 refleja mayor desigualdad en la distribución del ingreso. De acuerdo con Naciones Unidas un coeficiente de Gini superior a 0,40 es alarmante, ya que esto indica una realidad de polarización entre ricos y pobres.
La población del Cauca es de 1.464.488 habitantes. La pobreza monetaria a nivel nacional es del 27.8 y el Cauca registra el 50.5. La pobreza multidimensional del departamento es del 28.7% (cerca de 420.308 personas viven en pobreza multidimensional). El municipio con mayor pobreza es López de Micay con el 81,2%. Gini muestra que la distribución de los ingresos a nivel nacional es del 0,556 y en el Cauca es del 0,504.
La extensión territorial del Cauca es de 3.091.000 hectáreas de tierras. En la estructura de la propiedad Colombia registra un coeficiente Gini de 0,897. En el Cauca el coeficiente de Gini en tierras es del 0,9 y en propietarios es 0,91. El 74,3% son predios menores a 5 hectáreas y el 0,2% predios mayores de 1.000 hectáreas. El 66% de la tierra es informal.
Lo anteriormente descrito muestra que el departamento del Cauca tiene altas condiciones de pobreza e inequidad.
Para el 2024 tendrá el presupuesto del Cauca será de 1.6 billones de pesos, de los cuales el 87.9% (1.4 billones de pesos) serán distribuidos para gastos de inversión social, el 10.5% (168 mil millones de pesos) para gastos de funcionamiento y el 1.6% (26 mil millones de pesos) para el servicio a la deuda.
Investigaciones sobre los ciclos económicos muestran que a medida que un país avanza en el tiempo, en cada nuevo ciclo el nivel de vida de la población debe mejorar.
En el Cauca la línea de pobreza monetaria en el 2008 era de 60.4 y en el 2018, 50.5. En una década bajó 9.9 puntos. Aun así, la planeación fracasó porque los gastos de inversión social por décadas no han logrado disminuir la pobreza absoluta que vive el departamento y sortear la violencia que hoy lo arruina. ¡Qué contradicción! Un departamento rico en recursos -naturales- con la mayoría de su población pobre.
Para lo anterior es indispensable que el gobierno departamental cumpla de manera adecuada su función distributiva. La planeación debería permitir que la transferencia de recursos se realice de tal forma que las brechas sociales se vayan reduciendo.
Pero el asunto no solo es el fracaso en la planeación, al Cauca lo carcome el alto grado de corrupción en las instituciones estatales. El abuso generalizado en posiciones de poder o confianza para el beneficio particular han generado un enorme menoscabo del interés colectivo.
Mientras no haya una eficaz planeación, que supere los altos niveles de corrupción en un departamento tan rico, el Cauca seguirá teniendo habitantes pobres. Las dificultades que existen para avanzar en ella han ido creando un escenario quimérico. Para romper estas barreras se requieren de cambios de fondo.
Para iniciar la discusión propongo tres de las muchas prioridades: el presupuesto por programa, la definición de proyectos de inversión en clave de mirada estratégica y el ajuste a los reclamos de las llamadas identidades.



