PLENILUNIO ES POESÍA Y LUNA



En los primeros sábados de mes hay fiesta con Poesía en Cali. Desde hace ya 15 años que el muy joven Milton F. Solano creó en una reunión y con Luna llena en lo alto, lo que hoy es la Fundación Plenilunio. Cinco centenas de poetas «maduros» y muchos «pichones» de poetas se han puesto detrás de un micrófono para echar a volar palabras encantadas ante un público ávido.
Arriba, la luna con sus cuatro cuartos estaba henchida de amarillo. Se mecía en su sillón de oro y miraba hacia la tierra a un puñado de orates que ansiaban dar qué hablar de Poesía en Cali. Poco a poco el grupúsculo fue creciendo y hoy es una cauda ancha que ha andado por salas y escenarios llevando perlas y esmeraldas en la boca.
Entre un raudal de aguas de colores y ondas que saltan y juegan para hacer la delicia de oídos y esperanzas, han pasado mujeres y hombres de estatura alta en el arte de crear nuevos mundos y emociones. Los primeros sábados, sin falta, como una llovizna anunciada fueron llegando Mariela del Nilo, Gloria Cepeda Vargas, Marga López, María de los Ángeles Popov, Alfredo Ocampo, Cecilia Balcázar, Amparo Romero, Augusto Hoyos, Ómar Ortiz, Humberto Jarrín, Medardo Arias, Águeda Pizarro, Rafael Escobar, Antonio Zibara y otras estrellas que brillan en el Olimpo vallecaucano.
Desde el Comité Editorial se creó el Taller mensual para revisión previa de los versos que se presentarían en la Revista Plenilunio y se leerían en la sesión siguiente. La Poesía es una veta áurea que nace virgen y de allí se extrae en pañales hasta florecer ante un público, ya bañada y rozagante. Esa tónica se ha mantenido desde entonces y ha ido produciendo retoños y promesas que hoy son realidades.
Una cantidad bastante considerable ha ido formándose de entre la pléyade de jóvenes y candidatos maduros que se iban presentando con algo de temor y desconfianza. El cincel y la talla constante de las directivas fueron guiando y desbrozando malezas e imperfecciones de los versos hasta hacerlos sonoros y brillantes.
De allí surgieron poetas que hoy son luceros que titilan y alumbran el cielo vallecaucano y se pasean por salas, plazas y escenarios nacionales e internacionales. María Teresa Ramírez, Mary Grueso, Elcina Valencia, Eduardo Luna, Yolanda Delgado, Carlos Gerardo Orjuela, Clara Schoenborn, Alejandra Lerma, Ana María Quintero, María Teresa Casas, Antonio Bolívar, Andrés Arango, Ancízar Arana, Miguel Fabricio Sánchez, Juan David Ochoa, Luz María Chávarro pasaron por esta cantera bendecida por Erato.
Plenilunio como un orfeón seguirá subiendo el escalón de la Poesía para entonarla y saborearla y dársela a probar a la ciudad como hasta ahora lo ha hecho. Se honrará en sus lectores y se multiplicará entre sus asistentes y amigos. Como cualquier entidad y persona mostrará su cara y sus obras la avalarán en su trabajo serio.
05-11-17 10:01 p.m.



