Petro denuncia complot tras carta de Leyva

El presidente Gustavo Petro rompió el silencio luego de la publicación de una segunda carta del excanciller Álvaro Leyva Durán, en la que este insiste en cuestionar su estado de salud y su capacidad para ejercer el cargo. En su pronunciamiento, el mandatario desestimó las afirmaciones del exministro y denunció la existencia de un “complot internacional” contra su gobierno.
Petro sostuvo que nunca recibió una solicitud de diálogo por parte de Leyva, y que su salida del Ministerio de Relaciones Exteriores fue decisión de la Procuraduría General de la Nación. “Yo qué culpa tengo”, expresó. Atribuyó la ofensiva del excanciller a una herida personal no resuelta. “Está sacando la herida de que no pudo seguir siendo canciller, o su hijo”, afirmó.
Más allá de lo personal, el presidente aseguró que los ataques no provienen únicamente del ámbito nacional. “No son las locuras de un viejo decrépito”, dijo en tono crítico. “Lo que ha salido no es un chisme, es un complot”. Según Petro, el alcance de estas acusaciones compromete la soberanía nacional, y por tanto representan una amenaza para la democracia y la libertad política en Colombia.
El mandatario también se refirió a las acusaciones sobre supuesta drogadicción que Leyva reiteró en su carta. Afirmó que carecen de pruebas y sentido. “¿Drogadicto? Yo soy revolucionario. No me dejo esclavizar”, expresó. En tono personal, incluso reconoció dificultades en su vida íntima y aprovechó para ironizar sobre la supuesta cercanía con el exembajador Armando Benedetti, a quien dijo no conocer en el plano social.
Frente a uno de los episodios señalados por Leyva —su ausencia en un acto oficial en Chile—, Petro explicó que no fue una desaparición, sino una visita personal. “No fui a emborracharme. Fui hasta la tumba de Pablo Neruda. El presidente Boric sabía mi intención”, señaló.
El mandatario cerró su intervención rechazando las afirmaciones del excanciller, a quien calificó como “mentiroso”. A la fecha, la Presidencia no ha emitido un comunicado oficial sobre el contenido de la carta ni sobre los señalamientos específicos allí contenidos. El caso ha abierto un nuevo capítulo de tensión entre el Ejecutivo y figuras que, en el pasado reciente, ocuparon altos cargos en su administración.
Proclama del Pacífico seguirá haciendo seguimiento detallado a esta controversia institucional de alta sensibilidad para el país.



