Ir al contenido principal

Red de Medios Proclama del Pacífico Noticias

Pico y Placa Jueves:
Popayán 5 y 6
Cali 5 y 6
Jueves, 1 de octubre de 2026

Pese a las duras realidades y crisis, recibamos el nuevo año con optimismo y mucha fe

recibamos el nuevo año con optimismo y mucha fe
Pese a las duras realidades y crisis, recibamos el nuevo año con optimismo y mucha fe
Imagen de: http://bit.ly/2CqObfe
Por Luis  Barrera
Por Luis  Barrera

Existen miles de motivos por los que quejarse no conduce a nada, es un hábito tan inútil como una danza india para llamar la lluvia. Hagamos un alto en el camino y dejemos a un lado como homenaje al año 2018 que está a punto de nacer esa fea manía que algunas personas se aferran de quejarse permanentemente por todo como si en ello se les fuera la vida.

Si hace sol o llueve se quejan, si los gobernantes y dirigentes comenten errores o aciertan, hacen lo propio. Se sienten profundamente insatisfechas.

En realidad esas personas no se están quejando de la lluvia o del calor sofocante, de la soledad o de las alzas en la canasta familiar y los escándalos de corrupción en las esferas gubernamentales, se están quejando de su vida, del gran vacío que sienten y de la falta de sentido en las que están sumidas. Una persona que se queja por todo es una persona insatisfecha, alguien que no ha encontrado esas razones que le dan sabor a la vida.

De hecho, a menudo la queja es un comportamiento heredado de los padres. Estas personas asumen los lamentos como parte de su comunicación y no conciben una conversación sin ella. En algunos casos la manía de quejarse es tan extrema que si no lo hacen, simplemente no sabrían como romper el hielo o de qué hablar.

Otra razón es un profundo egocentrismo sustentando en la falta de empatía. Estas personas dan por descontado que merecen más que las otras y, cuando no lo obtienen, se quejan. No son capaces de ponerse en el lugar de los demás y sentirse agradecidas porque su egocentrismo se los impide. Para estas personas, llueve porque el universo está en su contra y la crisis económica existe solo para contrariar sus planes.

En estos días de fin de año queremos felicitar y desearles de todo corazón un próspero año nuevo a todos los que les llegue este mensaje a través de PROCLAMA DEL CAUCA.

Entendamos que aunque no cambien las cosas para mejorar, esta puede ser una nueva oportunidad de vida y una posibilidad de comenzar de nuevo los que así lo necesiten.

Principalmente salud, fuerza y fe para enfrentar los nuevos retos a los que tendremos que asumir pese a las dificultades y crisis.

La idea que en el 2018 ojalá los Caucanos  todos, tengamos mucha esperanza y fe para confiar en que la vida y el Señor nos traerá todo lo que necesitamos.

Seamos optimistas, dejemos de quejarnos tanto, a veces con justificadas razones demos gracias a Dios por la vida que nos ha concedido y por permitirnos disfrutar de un año más de bendiciones.

Bajar de peso, viajar, comer sano, hacer ejercicio, dejar de fumar, leer más, casarse, cambiar de carro, mudarse, ahorrar, aprender otro idioma, ganar más clientes y hasta cumplir las promesas incumplidas, son algunas de esas metas que suelen evocarse en el agüero que al comerse las 12 uvas establece año tras año como los propósitos del año que se avecina.

Lo importante es empezar enero con el optimismo de un nuevo comenzar. Las ganas y la disciplina son un combustible para cumplir las metas los primeros meses, hasta que paulatinamente por inconstancia, falta de tiempo y agotamiento al no tener rápidos resultados los propósitos son abandonados. No, hay que perseverar aunque las cosas no se den como uno desea, sueña o anhela.

Para no frustrarnos con las metas de año nuevo lo más sensato y recomendable es establecer metas realistas y alcanzables.

Sin embargo, no nos dejemos obnubilar por el optimismo decembrino, por uno que viene y otro que se va. Aunque el esperar el 2018 augura un feliz volver a empezar, expertos recomiendan reflexionar sobre qué quiere y qué necesita, para que este año sí tenga resultados satisfactorios y no tiremos la toalla después de unos meses.

¡Feliz Año Nuevo para ustedes y sus  familias!

Articulos relacionados