OYE JOVEN

(Himno del Primer Encuentro Vicarial de Jóvenes. Inspirado en 2 San Juan 2,13-17)
Todo lo del mundo es pasajero,
fama, poder, placer, dinero.
¡Joven, no te dejes engañar
con falsas ideas de felicidad!
Sólo hay uno que te da libertad,
derrama su gracia y te enseña a amar,
te ha dado poder y autoridad
para vencer toda obra del mal.
/Oye joven, eres fuerte,
la Palabra está en ti.
Oye joven, sé valiente,
es hora de luchar/
/En Cristo soy más que vencedor,
pues Él me protege y me da su amor/
ORACIÓN DEL JOVEN
Señor Jesús, tú también viviste las alegrías, retos, exigencias, triunfos y dificultades de la juventud, por eso en este momento te abro mi joven corazón.
Te doy gracias porque sé que de ti vienen mis alegrías, me rodeas de personas que me apoyan y creen en mí.
También sé que mis errores son fruto de mi inexperiencia, acompañada por mi desobediencia y capricho.
Pero ahora estoy ante tu presencia, ilumíname Jesús, lléname de la fuerza del Espíritu Santo, para saber actuar según tu voluntad, para saber qué decir y qué callar, qué hacer y qué evitar, y todo el resto de mi vida transcurra bajo tu voluntad. Amén.
LECTURA DE LA SEGUNDA CARTA DE SAN JUAN (2,13-17)
Os escribo a vosotros, jóvenes, porque habéis vencido al Maligno. Os he escrito a vosotros, hijos míos, porque conocéis al Padre, Os he escrito, padres, porque conocéis al que es desde el principio. Os he escrito, jóvenes, porque sois fuertes y la Palabra de Dios permanece en ustedes y habéis vencido al Maligno.
No améis al mundo ni lo que hay en el mundo. Si alguien ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Puesto que todo lo que hay en el mundo – la concupiscencia de la carne, la concupiscencia de los ojos y la jactancia de las riquezas – no viene del Padre, sino del mundo.
El mundo y sus concupiscencias pasan; pero quien cumple la voluntad de Dios permanece para siempre.




