Otra masacre se perpetró en Corinto


Ayer lunes 3 de noviembre, la noche se volvió tragedia en el municipio de Corinto cuando cuatro personas fueron asesinadas en el establecimiento comercial El Cantinazo. Sujetos armados ingresaron sin mediar palabra y abrieron fuego contra los presentes, dejando además varios heridos que fueron trasladados a centros asistenciales de la región.
Entre las víctimas se encuentran Yoselín Mosquera, Paula Andrea Ríos, Gustavo Conda Campo y Ómar Guachetá, incluyendo un menor de edad. El ataque, perpetrado con total impunidad, desató alarma en la comunidad, que ya venía intentando superar el clima de violencia creciente.
Horas antes, en el municipio de Suárez, un vehículo cargado con explosivos detonó cerca de la estación de Policía, dejando dos muertos, varios heridos y al menos 30 viviendas destruidas.
La Defensoría del Pueblo, mediante las Alertas Tempranas AT 013/25 y AT 019/24, ha advertido sobre el riesgo inminente en Corinto por la confrontación entre las disidencias Dagoberto Ramos y el Frente 57 “Yair Bermúdez”, además de bandas locales. La población enfrenta amenazas de reclutamiento forzado, confinamiento, uso de minas antipersona y restricciones a la movilidad.
Según Indepaz, esta es la masacre número 67 en Colombia durante 2025, seis de ellas ocurridas en el Cauca, con un saldo de 21 víctimas fatales. La jurisdicción militar corresponde a la Tercera División del Ejército, pero la gobernanza ilegal impuesta por los grupos armados sigue vulnerando los derechos de comunidades indígenas, afrodescendientes y campesinas.
La tragedia de Corinto es parte de una cadena de violencia sistemática que exige acción urgente del Estado, protección efectiva y garantías para la vida.




