El sector agroindustrial de la caña rechazó este martes el incendio de una tractomula cargada con caña de azúcar en el municipio de Guachené, Cauca, en un nuevo episodio de violencia que eleva la tensión en la región.
Ocho hombres armados interceptaron el vehículo durante la madrugada y procedieron a incinerarlo. El conductor salió ileso, según confirmaron desde Asocaña.
Este ataque se suma a la reciente agresión contra un bus perteneciente a la escuela deportiva de uno de los ingenios azucareros, configurando una secuencia preocupante de hechos violentos dirigidos contra el transporte y la operación del sector.
La reiteración de estos actos ha generado alarma entre empresarios, trabajadores y comunidades vecinas, quienes advierten sobre el deterioro progresivo de las condiciones de seguridad.
Asocaña y sus ingenios afiliados condenaron el incidente y solicitaron una respuesta efectiva de las autoridades.
El gremio exigió que se identifique a los responsables de este hecho ocurrido en Guachené y se adopten medidas concretas para garantizar el orden público, la vida de los trabajadores y la continuidad de las actividades productivas.
“El riesgo no es solo para las empresas. Es una amenaza directa a las comunidades, a su derecho al trabajo, a la movilidad y a vivir en paz”, indicó un vocero del sector, reiterando que la ausencia de garantías mínimas de seguridad hace inviable cualquier esfuerzo de desarrollo regional.
La situación actual expone la vulnerabilidad de los corredores productivos del norte del Cauca y plantea un desafío urgente a la gobernabilidad local y nacional.
El sector reafirmó su compromiso con la región, pero advirtió que la persistencia de estos ataques compromete seriamente la estabilidad económica y social.