Nariño declara Calamidad Pública por lluvias

Nariño declara Calamidad Pública por lluvias
Nariño declara Calamidad Pública tras la temporada de lluvias de enero y febrero que dejó 10 personas fallecidas y 14.910 damnificados en 27 municipios del departamento, según el balance oficial del Consejo Departamental de Gestión del Riesgo.
La decisión se adoptó en sesión extraordinaria ante la magnitud de 49 eventos asociados al fenómeno invernal: 33 movimientos en masa, 8 inundaciones y 6 avenidas torrenciales. La emergencia afectó de forma directa viviendas, infraestructura vial, centros hospitalarios, instituciones educativas y sistemas de acueducto.
El reporte consolidado indica 3.623 familias damnificadas, 293 viviendas destruidas o inhabitables, 50 puntos críticos viales intervenidos de manera prioritaria, 4 centros hospitalarios afectados, 53 instituciones educativas con daños y 19 acueductos impactados.
Gabriel Ocaña, director departamental de Gestión del Riesgo, explicó que la capacidad ordinaria de respuesta fue superada, lo que obligó a activar el régimen de Calamidad Pública para agilizar contratación, movilizar recursos extraordinarios y elevar la emergencia ante instancias nacionales e internacionales.
Entre los territorios más impactados se encuentran Santa Bárbara de Iscuandé, Roberto Payán, Olaya Herrera, La Tola, Samaniego, El Peñol, San Lorenzo, Ipiales, Mallama, Ricaurte, Ancuya, San Bernardo, Belén, La Unión, Albán, Ospina y Policarpa. Nueve municipios ya habían declarado calamidad previamente: La Florida, Santacruz, Santa Bárbara de Iscuandé, Olaya Herrera, La Cruz, Samaniego, San Lorenzo, El Peñol y Mallama.
La temporada invernal generó pérdidas de banca, colapsos parciales y daños en puentes estratégicos como Sánchez, en Policarpa; La Vega, en La Cruz; y Janacatú, en El Tablón de Gómez. Estas afectaciones comprometen corredores esenciales para el abastecimiento de alimentos y la movilidad rural.
Gabriel Osejo, secretario de Infraestructura departamental, señaló que se requiere inversión urgente para restablecer la transitabilidad y evitar el aislamiento de comunidades.
El sector salud enfrenta impactos directos. El centro de salud del sector La Oscurana, en Mallama, fue destruido por un movimiento en masa. En Santa Bárbara de Iscuandé se reportan daños estructurales y afectaciones en dotación hospitalaria.
Wilson Larrañaga, profesional especializado del Instituto Departamental de Salud de Nariño, informó que el departamento se acoge a la declaratoria de alerta roja hospitalaria nacional y que se coordinan acciones para prevenir brotes de enfermedades asociadas a la temporada de lluvias y garantizar atención a las familias afectadas.
El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales indicó que las precipitaciones obedecen a un frente frío atípico para esta época del año y podrían coincidir con el periodo históricamente más lluvioso en marzo y abril, lo que incrementa el riesgo de nuevos deslizamientos e inundaciones.
La declaratoria activa un Plan de Acción Específico con líneas de intervención, responsables institucionales y fuentes de financiación para atender vivienda, vías, agua potable, salud y educación, además de facilitar cooperación técnica y financiera.
La magnitud del impacto sitúa a Nariño ante una fase crítica de respuesta humanitaria y reconstrucción, con la prioridad centrada en proteger la vida y restablecer servicios básicos.



