Nada nos puede separar del amor de Dios


Nada nos puede separar del amor de Dios.

El amor de Dios es tan grande y maravilloso que nada nos puede separar de él. Llegó a mis manos una historia muy bonita que nos deja muchas enseñanzas, se titula: “No hay nada”, cuenta el relato que el padre descubrió una bola blanca en su casa, les pregunta a sus dos hijos, ambos responden que no tienen ni idea de cómo llegó.
Se puede negar que no se sabe, pero a Dios no lo podemos engañar, tarde que temprano la verdad sale a flote, como es el caso de esta familia, uno de los niños enfermó y confesó su falta. Su padre con su amorosa voz le dice: “Nada de lo que puedas hacer, me hará amarte menos, nunca”.
Muchas veces nos escondemos por los errores cometidos, nos cuesta trabajo reconocer nuestras faltas y asumir las consecuencias de los mismos. Es humano errar, porque por naturaleza siempre se cometen, pero Dios, con su infinita bondad y misericordia nos perdona si confesamos y nos arrepentimos de nuestros pecados.
En nuestro manual de vida: La Biblia en Romanos 8 nos dice: “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu… Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte”.
Nada, hará que nuestro Padre Celestial nos ame menos, pero debemos confesar nuestros pecados y arrepentirnos de corazón y seguir bajo los preceptos, guiados por El Espíritu Santo que es el que nos rearguye de no cometer errores y vivir en santidad. Debemos proseguir a la meta que es en Cristo Jesús y que nada nos separe del gran amor de Dios, porque su amor estará siempre con nosotros todos los días, es tu decisión aceptarle y obedecerle. Bendiciones.



