¿Multiculturales o Interculturales?

Por Santiago Zambrano Simmonds.
Un pueblo que al mirarse así mismo ve como rivales a sus miembros, es un pueblo que no tiene ninguna opción de progresar y más aún, cuando sus líderes con el objeto de perpetuarse, azuzan los conflictos internos. El Cauca es un solo territorio compartido por grupos humanos con diferentes cosmovisiones, que sufre y desafortunadamente lo seguirá haciendo, mientras no aceptemos que todos quienes lo habitamos somos una realidad.
Si aceptásemos esta realidad, lo siguiente que debemos hacer es decidir si seremos una sociedad multicultural o intercultural.
La primera significa una convivencia por compartir el territorio pero de manera tensa, pues en el mejor de los casos hay tolerancia hacia las diferencias, pero estas nunca son valoradas y ponderadas por los otros; la segunda, la sociedad intercultural, encarna una relación libre y espontánea, donde las diferencias se valoran, donde todos los habitantes tienen la misma importancia en la ley y en la práctica, y dónde se hace aprehensión que es en la diferencia donde reside la potencialidad de progreso.
¿Pero, cómo lograr una sociedad intercultural?: A través de propósitos comunes que identifiquen, en positivo a toda la sociedad. ¿y … cómo empezar? Aprendiendo, entre iguales, a escucharnos más que a oírnos. ¿Pero… cómo implementarlo? Fortaleciendo y empoderando a la Sociedad Civil.
Bajo ese convencimiento y a falta de un liderazgo político comprometido y armonizante, un grupo de personas hemos propuesto que sea la Sociedad Civil la que asuma ese liderazgo organizándose en un gran Consejo Social del Cauca, donde esté representada la sociedad del departamento como primera instancia de arreglo de nuestros problemas y no seguir permitiendo, por lo menos en esa instancia, que se siga inmiscuyendo una Colombia a la cual poco o nada le importamos y que sólo le servimos de conejillos de indias a manera de laboratorio social.
Ejemplo de ello sucedió ésta semana cuando vimos al ministro Restrepo casi chillando por la propuesta de Zonas de Reserva Campesina porque para él podría ser el inicio de posibles “republiquetas” en todo el territorio nacional. Pero llama la atención que en el Gobierno Nacional no produzca igual zalamería, cuando se habla de resguardos indígenas. ¿Qué tal una zona de reserva campesina o un resguardo indígena en la sabana de Bogotá o en Rionegro ?; ¿por qué nunca el Centralismo ha querido o ha facilitado que seamos los caucanos quienes arreglemos el problema de tierras, asunto dónde ya ni siquiera el Gobernador es un interlocutor válido?
Después de lo recientemente vivido en el Cauca sé que a muchos les asiste la desesperanza y quisieran propuestas radicales, pero todas basadas en el desconocimiento del otro; entiendo que también después de tanto rencor es difícil plantearle a los diferentes grupos de interés, que fomentar fracturas entre el pueblo nos empobrecen y nos debilitan a todos, pero es nuestra única opción.
El Cauca está compuesto por gente sorprendente y las soluciones a nuestros problemas deben salir de aquí, sino seguiremos fracturándonos con la manipulación del centralismo y de falsos liderazgos. Si fortalecemos la sociedad civil, le daremos a Colombia las grandes discusiones sociales que se merece el pueblo y no permitiremos que sea nuestro departamento el botín de guerra del proceso de paz, ni ser más el laboratorio de un país, inmoral, que abandonó a su campesinado y que aún no tiene claro si vivir del petróleo o continuar viviendo del narcotráfico.
“La extrema izquierda y la extrema derecha están en el mismo partido político el cual se llama: … FANATISMO”.



