
Loco-mbiano

Colombia es una fanaticada de fútbol. En cada casa hay un televisor para ver la selección que está en su mejor momento histórico con Pékerman. Y también es una nación que casi tiene el mismo pié de fuerza que Brasil, el país más grande de Suramérica. 450.000 efectivos, se dice. Y no solo eso. Los billones que se mueven en esas dos industrias son enormes. Lo estamos sintiendo ahora con el remezón en la cúpula y con la cercanía del Mundial 2014.
Mas la Educación, sea en Primaria o Bachillerato o Universitaria, está en el limbo. Los sondeos internacionales nos cuestionan por la escasa calidad y resultados que se miden. ¿En dónde radica el problema?
¿En la aparición de los videojuegos que atrapan a niños y jóvenes? ¿En el insuficiente presupuesto que el gobierno y el congreso destinan para infraestructura, capacitación de maestros en las diversas disciplinas, para el pago de maestros, para creación y fortalecimiento de la Universidad Pública? ¿En la despreocupación del gobierno en ponerse metas en investigación, innovación y desarrollo de tecnologías y poner al país a la altura de nuestras riquezas y talento humano que permita competir con otros continentes?
Las dos últimas ministras se han quedado en la vigilancia de maestros, en la aplicación de estándares de aprendizajes traídos de otras latitudes y en profundizar la privatización de la educación superior con el sistema de becas en manos de entidades privadas y bancos. Y con la politización de las plantas de personal docente.
Las Facultades de Educación – de donde salen numerosos maestros -, no están en la vanguardia en materia de formación de maestros con lenguajes e instrumentos a tono con las nuevas temáticas del mundo. La educación se quedó con los mismos planes de estudio. Ni siquiera se ha conservado el orgullo de que Colombia era el país donde se hablaba el mejor castellano. Hoy cualquiera toma un micrófono y llena de muletillas y escatologías el lenguaje. Nos lo enseñó un presidente hace unos pocos años y hoy lo practican estudiantes, cantantes, periodistas y militares de bajo y alto rango.
En las contrataciones para mejorar y ampliar nuestra infraestructura vial e industrial se prefieren consorcios y profesionales extranjeros. Nuestros profesionales salen a sentarse junto a los pensionados en las plazas o recorrer las calles. Solo hay comercio, servicios y no hay industrias de punta que estén creando y ofreciendo los colombianos. No se ve de bulto que las carreras técnicas estén sobresaliendo. El gobierno insiste que para salir de la pobreza el Sena es la mejor escuela. Así se nivela por lo bajo el talento colombiano y se envía un mensaje de precariedad y sometimiento de trabajadores a profesionales o jefes extranjeros.
No bastará, para salir del subdesarrollo y del ránking de países con inequidad muy alto, que a cada escuela se le den computadores y banda ancha. Las metas del Conpes, de MinEducación, de ASCUN y de los sindicatos deben rediseñarse en cuanto a re-capacitación de maestros para solucionar las necesidades, baches e interferencias que tienen los estudiantes de hoy en la educación básica y universitaria en contenidos y metodologías. La recomendación de la ONU* es gravar los grandes capitales en una reforma tributaria.
19-02-14 7:45 p.m.
http://www.semana.com/opinion/articulo/si-la-educacion-es-mala-el-futuro-del-pais-es-incierto-joaquin-robles/362212-3
*http://m.eltiempo.com/politica/colombia-tiene-la-tercera-peor-desigualdad-entre-129-paises-del-mundo/10693875/1