Por: Carlos Villamil.
El ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, expresó su solidaridad y profundo dolor tras la tragedia ocurrida en una mina de oro ilegal en Santander de Quilichao, Cauca, donde perdieron la vida siete mineros y un menor de edad que permanecía atrapado desde el pasado 11 de septiembre. “Ningún colombiano debería perder la vida buscando su sustento”, manifestó el ministro, al tiempo que extendió sus condolencias a las familias de las víctimas. “Sus nombres y su memoria permanecerán en la historia de sus comunidades”, agregó.
Sanguino señaló que esta tragedia refleja una dolorosa realidad del país: miles de hombres y mujeres trabajan en entornos inseguros, sin condiciones mínimas de protección ni garantías de dignidad. Frente a ello, aseguró que desde el Ministerio del Trabajo no cesarán las labores de inspección, vigilancia y control, ni el diálogo social con las comunidades.
“El gobierno del cambio tiene la responsabilidad de transformar esa realidad. La minería y cualquier actividad productiva deben realizarse bajo condiciones dignas, seguras y con respeto a los derechos de los trabajadores”, enfatizó Sanguino.
El ministro recordó además que el presidente Gustavo Petro y el Gobierno Nacional avanzan en una transición energética justa y en la sustitución gradual de la minería ilegal por actividades sostenibles que fortalezcan la soberanía alimentaria de las comunidades y del país.
“No vamos a normalizar que las ilegalidades y la falta de control sigan arrebatando vidas. Que el dolor que hoy viven estas familias nos sirva para seguir luchando por la seguridad y la dignidad laboral en Colombia”, concluyó el ministro.