MINISTRA CÉCILE Y DOCTOR RAÚL: SÍMBOLOS AFROS


Desde el pasado jueves 12 de septiembre de 2013, a las 5 de la tarde, cuando se inauguró la 3ª Cumbre Mundial de Alcaldes y Mandatarios Afrodescendientes, en el Centro de Eventos Valle del Pacífico (Yumbo), correspondiendo a las ciudades de Cali (del 12 al 16 de septiembre del presente año) y luego Cartagena, entre el 17 y 18 del mismo mes y año, la expectativa era inmensa y con justa razón, habida cuenta que era la primera vez que una reunión de tal importancia y magnitud se realizaba en el continente americano, pues las dos primeras se hicieron en el continente africano, propiamente en Nigeria (del 24 de febrero al 4 de marzo de 2009) y en Senegal (entre el 15 y el 19 de diciembre del 2011), con una periodicidad bianual, cada una con temas centrales y de trascendencia mundial, como por ejemplo, cómo resolver los problemas de desarrollo en países y sociedades (en Nigeria), el problema del virus de Inmunidad Humana y Sida (en Senegal) y ahora, la gobernabilidad y etnicidad para el desarrollo económico con inclusión social (en Cali y Cartagena).
Es bueno refrescar algunos datos referentes a la población afro, tanto mundiales, como de nuestro país, para tener una idea sobre la importancia de dicha etnia, tan vital en el desarrollo y progreso de nuestros diferentes entornos y comunidades, y tan cercanos a nuestros afectos, pero muy olvidada por los gobiernos de turno y algunos estamentos de la sociedad. Así por ejemplo, en el mundo existen aproximadamente 1.000 millones de afros, correspondiendo al 15% de la población mundial; del gran total, 840 millones de ellos, viven en África, 200 millones en América, 10 millones en Europa, y 300 mil en Asia. En cuanto a Colombia y América, la población afro descendiente es la tercera más grande después de Estados Unidos y Brasil; existen 4 millones 311.757 afros, quienes viven en los departamentos del Chocó, Cauca, Valle del Cauca y Bolívar, correspondiendo al 10.42% de la población total colombiana, siendo el 3.43%, indígenas, el 0.01%, gitanos y el 85.94%, sin pertenencia étnica (llamados comúnmente mestizos, mulatos, etc.).

Dos personas afros muy importantes sobresalieron en mi concepto, en la cumbre de Cali, y ellos brillaron con luz propia, convirtiéndose en símbolos dignos de imitar para las futuras generaciones de Colombia y el mundo. La primera de ellas, la actual Ministra Italiana de Integración, Cécile Kyenge, es la primera mujer afro que ostenta esa honrosa designación, quien a costa de su condición de mujer y origen africano (del Congo), ha sido humillada y ofendida por ese nombramiento (soportando expresiones despectivas como “orangután”, recibiendo en su contra racimos de plátanos), por parte de algunos grupos radicales de extrema derecha, incitando al racismo exagerado, pero soportando dichos ataques con dignidad y estoicismo admirables, que la han convertido en adalid de la lucha contra la discriminación étnica y xenofóbica.
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La otra persona afro, es el colombiano Raúl Gonzalo Cuero Rengifo, natural de Buenaventura (Valle del Cauca), quien a nivel mundial, dentro del campo de la ciencia, ostenta una envidiable hoja de vida con muchos títulos, acreditaciones e inventos de las principales universidades mundiales, desde PHD en Microbiología por la Universidad de Strathclyde en el Reino Unido, pasando por Presidente Fundador de La Fundación Parques de la Creatividad, con sedes en cinco países de tres continentes, incluyendo también el premio de tecnología Tech Brief Award de la NASA en 2007, junto a la publicación de 4 libros fundamentales, entre ellos “Entre el triunfo y la supervivencia” y el autobiográfico “De Buenaventura a la NASA”, donde cuenta de manera sencilla su propia vida y sus comienzos difíciles, el cual recomiendo muy especialmente como libro motivador para estudiantes de todos los niveles y para personas ávidas de aprender y valorar a nuestros paradigmas como el Doctor Raúl Cuero.
Ojalá que las dos lecciones de vida, igualdad, fraternidad e inclusión que nos enseñaron Cécile y Raúl, sean aprendidas cabalmente para que nuestra sociedad sea cada vez más democrática y justa con todos sus integrantes.



