- La Iglesia católica, monseñor Marín, empresas privadas y Proclama del Pacífico se vinculan a la quinta edición de esta iniciativa social liderada por Yuyi Vejarano en Popayán.
La Marea Rosa prepara una nueva edición en Popayán con el respaldo de la Iglesia católica, monseñor Marín, empresas patrocinadoras, organizaciones sociales y medios de comunicación, entre ellos Proclama del Pacífico, que se suman a una causa orientada a la prevención del cáncer y al acompañamiento de los pacientes y sus familias.
La iniciativa llega en 2026 a sus cinco años de trabajo, consolidada como una de las movilizaciones deportivas y solidarias más representativas de la capital caucana. Su propósito es promover el diagnóstico temprano, respaldar a quienes atraviesan tratamientos oncológicos, reconocer a los sobrevivientes y mantener viva la memoria de quienes fallecieron a causa de esta enfermedad.
Al frente de esta labor continúa Yuyi Vejarano Mosquera, quien promovió la primera edición cuando se desempeñaba como gestora social de Popayán, durante la administración del entonces alcalde Juan Carlos López Castrillón.
Aunque ya no ocupa ese cargo institucional, Vejarano decidió mantener el proyecto y continuar trabajando por las personas diagnosticadas con cáncer, las familias cuidadoras y las comunidades con mayores necesidades.
Su permanencia demuestra que la Marea Rosa no estuvo ligada únicamente a una administración municipal. La carrera se transformó en un movimiento ciudadano que sigue creciendo gracias al trabajo voluntario, la solidaridad de los participantes y el respaldo de entidades que reconocen su alcance social.
La Iglesia católica se une a la causa
Para esta nueva edición, la vinculación de la Iglesia católica y de monseñor Marín representa un respaldo significativo al mensaje de solidaridad, esperanza y acompañamiento que caracteriza a la Marea Rosa.
La participación de la Iglesia busca acercar el evento a las parroquias, comunidades religiosas, familias y personas que necesitan apoyo espiritual y emocional durante el diagnóstico y tratamiento de la enfermedad.
El cáncer no afecta solamente la salud física del paciente. También produce consecuencias emocionales, familiares, laborales y económicas. Por esta razón, el acompañamiento comunitario constituye uno de los componentes centrales de la iniciativa.
La presencia de la Iglesia permitirá llevar un mensaje de fortaleza a quienes enfrentan momentos difíciles, así como recordar que los pacientes y sus familias no deben atravesar solos el proceso de la enfermedad.
Empresas y medios respaldan la quinta edición
Distintos patrocinadores también se han vinculado a la organización de la carrera, aportando recursos, logística, servicios y capacidad de convocatoria para garantizar la realización de la jornada.
A este grupo se suma Proclama del Pacífico, medio de comunicación del suroccidente colombiano que acompañará la difusión de la actividad y de sus mensajes relacionados con la prevención, el autocuidado y la detección oportuna del cáncer.
La participación de los medios resulta fundamental para que la Marea Rosa no se limite al día de la carrera. La comunicación permite ampliar el alcance de la campaña, compartir historias de vida y recordar durante todo el año la necesidad de acudir a los controles médicos.
La organización continuará anunciando los patrocinadores y aliados que harán parte de esta quinta edición, así como los detalles relacionados con inscripciones, recorridos, horarios y actividades complementarias.
Cinco años corriendo juntos
La primera edición documentada de la Media Maratón Marea Rosa se realizó en 2022 y convocó a más de 3.000 personas en Popayán. Desde entonces, el evento ha crecido hasta reunir a corredores, caminantes, deportistas, sobrevivientes, pacientes, cuidadores, niños y familias completas.
La actividad ha contado con recorridos de 5, 10 y 21 kilómetros, concebidos para permitir la participación tanto de atletas experimentados como de personas que prefieren caminar y expresar su solidaridad con la causa.
Más que una competencia, la Marea Rosa es una manifestación colectiva por la vida. Muchos participantes llevan en sus camisetas los nombres o fotografías de familiares que reciben tratamiento, vencieron la enfermedad o ya fallecieron.
Cada recorrido reúne historias personales distintas, pero conectadas por un mismo propósito: acompañar a quienes luchan contra el cáncer y promover acciones que permitan identificar la enfermedad oportunamente.
La edición de 2026 será presentada bajo el mensaje “Cinco años corriendo juntos por la vida”, como reconocimiento a quienes han sostenido esta causa desde su creación.
Una labor que no terminó con el cargo
La continuidad del proyecto también pone de relieve la labor social desarrollada por Yuyi Vejarano. Su compromiso con la población más vulnerable no terminó al concluir su periodo como gestora social.
Vejarano convirtió una experiencia personal relacionada con el cáncer en una causa colectiva. Desde entonces ha trabajado para generar espacios de encuentro, prevención, acompañamiento y reconocimiento para quienes viven de cerca esta enfermedad.
El liderazgo de la exgestora social ha permitido convocar a instituciones, empresarios, deportistas, líderes comunitarios, personal médico, voluntarios y familias alrededor de una actividad gratuita y con sentido humanitario.
Su trabajo recuerda que la gestión social puede continuar desde la ciudadanía y que el servicio a las comunidades no depende exclusivamente de ocupar un cargo público.
Por los que luchan y por quienes partieron
Uno de los componentes más sensibles de la Marea Rosa es el homenaje a las personas que fallecieron como consecuencia del cáncer.
La carrera permite que sus familiares mantengan viva su memoria y conviertan el duelo en una acción de solidaridad con quienes continúan enfrentando la enfermedad.
También representa un reconocimiento a los sobrevivientes, quienes comparten sus experiencias y transmiten un mensaje de esperanza a los pacientes que apenas comienzan un tratamiento.
La Marea Rosa corre por quienes luchan, por quienes superaron la enfermedad, por quienes cuidan a un ser querido y por quienes ya no están. Corre también para insistir en que la prevención, el acceso a los servicios de salud y el diagnóstico temprano pueden salvar vidas.
Con la vinculación de la Iglesia católica, monseñor Marín, los patrocinadores, las organizaciones ciudadanas y Proclama del Pacífico, la quinta edición se prepara para movilizar nuevamente a Popayán alrededor de la solidaridad y el cuidado de la vida.
La ciudad volverá a vestirse de rosa para recordar que detrás de cada paciente existe una familia, una historia y una comunidad dispuesta a acompañarlo.