Liberan niña indígena de las filas de las Farc

Una misión humanitaria de la Defensoría del Pueblo del Cauca llegó a una zona montañosa del norte de este departamento, donde fue entregada la menor.
- La joven fue valorada médicamente por miembros del Comité Internacional de la Cruz Roja y posteriormente se produjo el reencuentro con su familia.
En una misión humanitaria para la protección de los derechos de la infancia, funcionarios de la Defensoría del Pueblo, recibieron en las últimas horas a una menor de edad de origen indígena, quien hacía parte de las filas de las FARC en el norte del departamento del Cauca. La semana pasada, a través de una comunicación enviada a la Defensoría, el Bloque Suroccidental de ese grupo armado ilegal solicitó el concurso de la entidad, a fin de designar una comisión para la entrega de la niña, como un gesto humanitario en medio de los diálogos de paz que se llevan a cabo en La Habana.
Inmediatamente, la Defensoría dispuso los contactos necesarios y el desplazamiento al terreno una vez estuvieran dadas las condiciones, como en efecto sucedió el lunes 15 de septiembre, cuando en compañía del Comité Internacional de la Cruz Roja, funcionarios de la Defensoría hicieron presencia en zona montañosa y recibieron a la adolescente de 15 años, perteneciente a la comunidad Nasa.
Ya en el sitio, expertos del CICR realizaron las labores de valoración médica de la niña, quien de acuerdo con el reporte presentaba un buen estado de salud. Minutos después, la menor fue trasladada en un vehículo de la Defensoría del Pueblo hacia otro punto, donde finalmente se reencontró con su familia y se efectuaron las diligencias formales de entrega a las autoridades indígenas territoriales, con lo que se permitió la reincorporación plena a su comunidad.
Tras conocer el resultado favorable de esta gestión humanitaria, el Defensor del Pueblo, Jorge Armando Otálora Gómez, valoró el gesto de las FARC, pero al mismo tiempo rechazó la vinculación de niños, niñas y adolescentes al conflicto mediante acciones como la instrumentalización y el reclutamiento forzado.
Otálora Gómez dijo que de todos modos, muestras de respeto a la vida como la ofrecida en el Cauca, contribuyen a generar confianza en el proceso de paz, e insistió en su llamado para excluir a la población civil de la confrontación y cesar prácticas como el secuestro.




